Alfonso Castillo Garzon
Defensor de los derechos Humanos
El actual momento político que atraviesa Colombia requiere que desde las organizaciones de izquierda se desarrolle una profunda discusión que permita caracterizar con exactitud, cuáles son los elementos que integran lo que será el desarrollo de las políticas sociales, económicas políticas y culturales del país durante los próximos cuatro años.
Quien arriba al poder, es un agente del gobierno Norteamericano, impuesto a partir de trampas, compra de votos, intervención tecnológica y chantaje político, es parte de la estrategia del imperialismo para completar el control geoestratégico en lo que han denominado el Escudo de las Américas, pero sobre todo, para garantizar el libre acceso a los recursos naturales de los países de América Latina y en este caso particular de Colombia, pero también se trata de un personaje que se pone al servicio de los intereses de las élites económicas más poderosas del país, apelando a un discurso autoritario y en una cruzada por el “rescate” de los valores más conservadores de la sociedad y a partir de ellas echar atrás los avances logrados en Colombia por el gobierno progresista de Gustavo Petro, en materia de derechos de las mujeres, de las diversidades sexuales y de los jóvenes, con profundo desprecio a la naturaleza, mientras que al tiempo, promueve la política como un “show” y seguramente el ejercicio del gobierno sin respeto a las normas jurídicas existentes, todo tras la excusa de borrar de la historia los logros e importantes desarrollos obtenidos por el gobierno de la izquierda democrática.
Frente a este panorama, colmado de certezas sobre lo que sin duda, será un gobierno que violara los Derechos Humanos, promoverá la agudización del conflicto armado y económicamente actuará para profundizar las desigualdades, y en este sentido los militantes de la vida, afiliados a proyectos organizativos de izquierda y progresistas tienen la responsabilidad histórica de entender la dimensión de lo que implica para Colombia el establecimiento de un nuevo gobierno, que abraza las banderas del fascismo con características criollas y que será necesario desenmascarar con toda claridad, para tomar las medidas que impidan el avance de este modelo criminal en el país.
Actualmente se impulsan distintas estrategias orientadas a demostrar jurídicamente la ilegalidad de la elección y la ilegitimidad de este personaje, también políticamente se impulsan las acciones para contrarrestar esta ofensiva propagandística a través de la cual se intenta convencer a la ciudadanía de que el gobierno progresista, fue el más corrupto o traficante de la historia de Colombia y que la la defensa de lo público, la soberanía nacional en los derechos sociales son un fracaso político.
Pero las acciones políticas y jurídicas siendo muy importantes requieren ser complementadas y fortalecidas desde una acción organizativa y pedagógica que debe correr a cargo de las organizaciones sociales y populares en el país, esta estrategia debe encargarse entonces de impulsar acciones que permitan la convocatoria de millones de colombianos que confiaron en el proyecto político alternativo y progresista para poder presentar una propuesta organizativa de conformación de equipos barriales, territoriales o sectoriales, Desde los cuales se impulse una agenda orientada a contrarrestar el miedo y la amenaza que se promueve a través de las redes sociales, medios masivos de comunicación y el accionar de grupos de fanáticos que alentados por el discurso fascista del gobierno se autoproclaman Defensores del orden y la libertad con pleno derechos para agredir a los sectores democráticos y progresistas en Colombia.
Una tarea necesaria como urgente de la estrategia organizativa, es avanzar en la formación continuada y sistemática en Derechos Humanos, como una respuesta práctica a esta escalada de estigmatización y persecución; esta formación debe incluir al menos los siguientes temas: Derechos Humanos como una herramienta para la dignidad humana, mecanismos de protección defensa y promoción de los Derechos Humanos, elaboración de denuncias y análisis del fascismo como herramienta de las élites para fortalecer la represión y la explotación, , formas y métodos de movilización y protesta como derechos constitucionales y no menos importante en este proceso formativo es entregar a los participantes del proceso organizativo instrucciones de protección y preservación de la vida, la libertad y la integridad.
Por último pero no menos importante es la necesidad de avanzar en la conformación de un pacto histórico unitario, que logre ofrecer iniciativas y propuestas de movilización clara, al tiempo que se desarrolle la iniciativa política desde las bases del proyecto político, permitiendo la más amplia participación, la democracia interna y el desarrollo de las diversidades políticas e ideológicas al interior del proyecto el pacto histórico, Todo esto en la vida de poder consolidar el partido, preparar las condiciones para la realización del congreso fundacional en medio de un proceso deliberativo, auto-critico, democrático y representativo de todos los sectores que integran el proyecto progresista.
Bogotá, 22 de julio de 2026

