martes, 15 de septiembre de 2026

Hipócritas de la moral y mercaderes de la religión

 Alfonso Castillo Garzón

Defensor de los Derechos Humanos 


Tras un proceso fraudulento llega al gobierno  el sector más atrasado de la clase política colombiana, estrechamente ligada a la corrupción, la mafia y toda suerte de actividades delincuenciales. Ese sector tiene ahora como “estandarte” al ciudadano Norteamericano Abelardo de la Espriella, y con él, han salido a primera escena personajes y discursos que evocan y proclaman sin más, la fe, los credos religiosos los valores la tradición y la moral como formas de la política en esta nueva etapa.


Estos usurpadores de la legitimidad democrática, en campaña electoral usaron la mentira y el miedo como estrategia de marketing político, removiendo en el electorado emociones y restos, dependiendo una idea de familia inexistente, prometieron devolver al país a un tiempo que nunca fue, pero, que se construyó como ideal católico de sociedad apacible, confesional,  obediente y respetuosa de la moralidad,  que imperó en el país durante muchas décadas, y que estuvo regida por la “urbanidad de Carreño”, pero que no interpreta la realidad social, cultural y política del país en esta época


Esta recurrencia a la moralidad a la fe y a la religiosidad será el método que van a imponer como estilo de gobierno, así, se demostró desde el discurso de posesión, invocando la Consigna “viva Cristo Rey”, misma que en el pasado fue invocada por los “chulavitas”, para asesinar campesinos pobres, durante la época de la violencia en los años 50 en Colombia,  ahora con permanentes referencias a la fe católica y a la biblia y desde allí, gobernar para imponer la agenda confesional, regeneradora, moralista, providencial y mesiánica, tratando de elevarla a consigna de combate político-ideológico del nuevo e ilegítimo gobierno.


El peligro de esta estrategia de mezclar, fe religiosa con política gubernamental,  puede derivar en lo que probablemente fue la motivación de la renuncia al Ministerio de la Educación de Vivian Morales proveniente de credos religiosos pertenecientes a la iglesia evangélica, pudo haberse sentido “utilizada” o “traicionada” por  Abelardo de la Espriella que se sirvió de los votos de las iglesias evangélicas para elegirse,  pero  una vez posesionado, inclina la balanza en favor de la Iglesia Católica más ortodoxa y conservadora, Y así queda evidenciado con el inmediato nombramiento de su relevo en el Ministerio de la señora Hilva Miriam Hoyos que proviene de un catolicismo clerical aún más conservador,  su trayectoria,   como jurista en la procuraduría general de la nación ha demostrado ir en contravía de la jurisprudencia colombiana que garantiza los derechos de las mujeres y las diversidades, Y ahora podría usar el poder desde el Ministerio de Educación para prohibir la educación sexual, el respeto a la diversidades, Y regresar al Estado colombiano como un estado confesional y clerical,  entre otras cosas haciendo concesiones para que la política educativa sea orientada desde las confesiones religiosas.  lo que de seguro, nos regresaría al siglo XIX,  y la implementación de prácticas de la inquisición que parecía habíamos superado.


El plan de esta cuadrilla de bandoleros ahora en el gobierno, están apelando a la religión y a la moral, para hacer retroceder en los derechos sociales e individuales conquistados durante el gobierno anterior y que hacen parte de una larga tradición de sectores sociales y populares que lo hicieron en reconocimiento de sus identidades y diversidades,  partiendo de las nuevas concepciones en materia de derechos humanos y sociales que también son defendidos por la Constitución Política de 1991,  pero que ahora pretenden retroceder al país a épocas de la Constitución de 1886 impuesta en épocas de la regeneración conservadora.


El libreto que quieren establecer tras una falsa “batalla cultural”, no es otra cosa que la distracción que las élites ultra conservadoras de Colombia, en complicidad con el gobierno Norteamericano y el genocida gobierno Israelí, para mientras tanto, sumergirnos en un modelo económico y social en el que la apelación recurrente a la guerra y la violencia, la alianza estratégica en la lucha contra el narcotráfico,  justificará la entrega casi regalada, de los recursos naturales que necesitan las economías del mundo para salir al paso  a la gran crisis económica o la que actualmente atraviesan.


Entre los libretos de esa distracción se encuentra el regreso de una lucha contra una inexistente ideología de género, para atacar la política pública que promueve el respeto y el derecho a la diversidad y la pluralidad.  Así se ha demostrado, en la pretensión que la nueva directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) pretende al ordenar que se borre la expresión “niñas” del lenguaje institucional. 


Esta estrategia,  es un indicio de cómo las élites apelan al discurso ultraderechista disfrazado de religiosidad para imponer como ahora pretenden hacerlo en Colombia un gobierno con elementos fascistas,  todo con el ánimo de poner el poder político al servicio de los intereses de las élites económicas,  elevar sus márgenes de utilidad y tomar los recursos del estado para entregar beneficios y subsidios para los más poderosos.


Resulta entonces muy claro que las élites políticas,  en su afán por mantener o ampliar privilegios políticos y económicos, son capaces de apelar a través de payasos, a la elaboración de libretos y valiéndose de la tradición religiosa del pueblo colombiano,  levanta cruzadas, en favor de la moral pública, olvidando su propia descomposición como clase, que apelaron a la violencia y al saqueo de los recursos públicos durante 200 años que han gobernado el país.  Son unos hipócritas de la moral y mercaderes de la religión, a los que poco le importa el bien común, el trabajo en favor de los pueblos y la paz que promueve el verdadero cristianismo. en últimas son mercaderes de la religión.


Afortunadamente, la sociedad colombiana ha elevado su nivel cultural político,  y está en mejores condiciones para afrontar esta lucha ideológica,  que por supuesto, no enfrenta culturas,  sino modelos de desarrollo económico, De un lado el decadente modelo capitalista y en su fase neoliberal,  que aboga por la depredación de los recursos naturales para favorecer pequeñas élites económicas  cada vez más ricas,  frente a un modelo social de desarrollo promovido desde el proyecto progresista en favor de La paz,  el desarrollo de la democracia, la diversidad, y la protección de los recursos naturales esenciales para la preservación de la vida humana. 


El pueblo colombiano sabrá diferenciar y respetar las creencias religiosas,  sin permitir, que este fanatismo religioso nos sumerga en nuevas guerras, que finalmente deriven en la autoproclamación de salvadores o redentores, a los que solo le interesan la vanidad y la avaricia.  es eso lo que se esconde detrás de la patria milagro. 


Septiembre 15 de 2026




jueves, 20 de agosto de 2026

La “verdad”, show mediático y temas pendientes



 

Alfonso Castillo

Defensor de los Derechos Humanos 


Ha sido presentado este martes 18 de agosto, por el grotesco e ilegítimo presidente de Colombia “El libro de la verdad”, un documento de 135 páginas a través de las cuales se pretende poner en evidencia el entramado de presunta  corrupción que se presentó durante el gobierno de Gustavo Petro. En él se presentan 82 hallazgos que ponen en supuesta "evidencia" tal conducta y se presentan algunos hechos y cifras,  de los cuales sorprende la rapidez con la que se presentó esta información, que, de acuerdo a palabras de ADL “Pongo formalmente en sus manos el Libro Blanco, con la esperanza de que ustedes harán lo que en derecho corresponde". El documento es entregado oficialmente a la Fiscalía, Contraloría General de la Nación y a la Procuraduría, con el propósito que se inicien las investigaciones que permitan aclarar estas presuntas irregularidades.

Volviendo al informe. entonces no deja hacer más que un anuncio efectista o mediático de lo cual mucho sabe este payaso, pero más allá de ello, no hay nada nuevo que el país ya no supiera y que se difundió ampliamente en sus respectivos momentos,  como parte de las estrategias desestabilizadoras contra el gobierno de Gustavo Petro y el proyecto progresista en Colombia,  mucha de la información recabada,  procede de las mismas entidades a las que se le entrega la información Procuraduría, Contraloría y la propia Fiscalía,  además de ello, una parte importante de los planteamientos corresponde a opiniones políticas de algunos de los ministros, que escriben en el libro mal denominado de la “verdad”. 

Así las cosas el publicitado informe no deja de ser parte de esa campaña de desprestigio al gobierno progresista saliente, que como muchas de las acciones que se desarrollaron en esta acción propagandística durante cuatro años, carecían de la suficiente pruebas y se quedaban meramente en el escándalo mediático para crear la sensación de que el gobierno de izquierda había sido el más corrupto de la historia,  esto claro aprovechándose,  de la poca memoria política del pueblo colombiano, Esto sin mencionar que buena parte del apoyo metodológico y de análisis para procesar la información corresponde a un documento elaborado por la Inteligencia Artificial como "lineamiento obligatorio" para los equipos de trabajo voluntario, que obviamente, se apoyó en el material disponible en abundancia en los medios de comunicación y redes sociales. Además de nutrirse de información disponible ya en los entes de control. En últimas el documento no aporta nada nuevo al esclarecimiento de situaciones que se repitieron durante 4 años.  y no deja de ser nada más que un nuevo hecho de la espectacularidad con la que pretende presentarse siempre ADE.


Pero si este señor quiere aportar a la verdad, el país entero está esperando que se hagan las claridades suficientes, de cuáles fueron los beneficios, más allá es la representación y asesoría jurídica que se tuvo con los jefes paramilitares durante las negociaciones de Ralito? También está pendiente la aclaración de cómo fueron las asesorías jurídicas en torno a todo el escándalo de las ilegales pirámides promovidas por David Murcia Guzmán en la reconocida DMG?, será bueno conocer igualmente, cuales son los verdaderos vínculos con Alex Saab? y los los rumores que han circulado en torno a compra de votos durante su campaña presidencial, con recursos que según se menciona, provienen de empresarios y del gobierno norteamericano?, también falta conocer la verdad en torno  al conflicto de intereses en el que se encuentra en curso, al ser ciudadano norteamericano y haber jurado lealtad a la constitución Norteamericana. Esto sin restarle importancia a la necesidad de esclarecer, si existen pactos secretos o acuerdos, tanto con el gobierno Norteamericano como con el gobierno Israelí que de acuerdo a los rumores estarían comprometidos en ejercicios ilegales para garantizar su presidencia?.


Señor ADE, usted no es el abanderado de la verdad,  así invoque decenas de veces cada día a dios y "altos" principios católicos,  o pretenda presentarse como un apóstol que pretende salvar al país. La verdad la va conociendo cada día el pueblo colombiano, al percatarse de su fanfarronería grotesca, que más temprano que tarde, dejará en evidencia,  que usted no es más que un charlatán,  que fue puesto por el gobierno Norteamericano para obedecer ciegamente las pretensiones de ese país de tener un control absoluto sobre el continente Latinoamericano, pero frente a eso, hay un pueblo que sí conoce de soberanía, dignidad y resistencia, y estas virtudes que usted no conoce,  serán las que finalmente  hagan lo que en derecho corresponda y permitan consolidar de nuevo para el país, un proyecto de garantía de derechos para las más amplias mayorías nacionales.



Bogotá, 20 de agosto de 2026 


sábado, 15 de agosto de 2026

La tierra se “columpiaba” y Rataspriella haciendo circo

Alfonso Castillo 

Defensor de los Derechos Humanos 



El pasado lunes 10 de agosto, el occidente colombiano fue estremecido por un fuerte y prolongado temblor de tierra, que de acuerdo a las mediciones técnicas, tuvo una magnitud de 7,4 en la escala de Richter, situando su epicentro en una población limítrofe entre los departamentos de Chocó y Risaralda, y que alcanzó a sentirse en 12 departamentos del país, incluía la capital de la república, lo grave de este movimiento telúrico, fue su duración, que de acuerdo al relato de algunas personas se prolongó por 3 minutos al juntarse el temblor y su primera réplica  y al decir de un afectado entrevistado por un medio radial, “la tierra se columpiaba”, palabras que ilustran un poco cómo se sintió este fenómeno natural en varias regiones del centro y occidente colombiano.

Han transcurrido cinco días desde la tragedia y solo ahora logramos dimensionar la magnitud de la misma, casi 300 personas fallecidas bajo los escombros y un número igual de personas sepultadas en las edificaciones, centenares de heridos, miles de personas damnificadas, como miles de estructuras también gravemente afectadas, daños que incluyen instituciones educativas, hospitales y centros médicos, cárceles, redes de servicios públicos, y muchas entidades públicas.


Esta columna, está dedicada a esas víctimas y expresa la más sincera solidaridad con los familiares de todas estas personas afectadas. También queremos destacar la enorme solidaridad que hemos visto en el pueblo colombiano que se ha volcado a brindar apoyo, para que los sobrevivientes encuentren mejores condiciones para afrontar este difícil momento, decenas de toneladas, de alimentos y víveres recaudados, como también material de primeros auxilios y herramientas han sido movilizadas a los lugares de las tragedias, igualmente, miles de personas especialmente jóvenes, se han volcado a los lugares donde ocurrieron los derrumbes de edificios a tratar de rescatar con vida o los despojos mortales de las personas que allí se encuentran. A ellos y ellas un gran abrazo. 


La tragedia, causada por el fenómeno natural, se agrava más, cuando evidenciamos el oportunismo, desparpajo, chabacaneria y desprecio que ha mostrado, el pendejo que se hace llamar presidente de Colombia, que cree que gobernar es un circo. En primer lugar porque no quiso asumir el empalme como se mandata constitucionalmente,  y se tuvo que afrontar los primeros momentos vitales de la tragedia en medio de gran improvisación y preocupándose más por el espectáculo que por las necesidades de las víctimas. Y si esto fuese poco, a politizado la ayuda humanitaria, restringiendo el ingreso de rescatistas internacionales, solamente aquellos países que ideológicamente le son afines, mientras, ha despreciado ofertas de otros países que de manera solidaria, han ofrecido esa ayuda experimentada, que de gran utilidad sería para el rescate con vida de las personas que se encontraban bajo los escombros, mientras sus familiares  piden ayuda para encontrar sus seres queridos bajo las placas de concreto. Porque con los equipos disponibles, la atención en este aspecto, se ha concentrado en las principales ciudades más afectadas, mientras que poblaciones pequeñas tanto en los departamentos del Valle como en Quindío, Risaralda y Chocó aún siguen esperando ese apoyo especializado.


Y lo que pareciera, es que Rataspriella, aún está en campaña, pero sobre todo, ha dejado muy claro que  obedece a los intereses de Israel y los Estados Unidos, no de otra manera se puede entender, que mientras la tierra en Colombia temblaba, el mismo lunes 10 de agosto, el gobierno colombiano reconocía la soberanía de los altos del Golán, un territorio Sirio y que Israel en su afán expansionista invadió militarmente hace muchos años, lo que le ha significado llamados de atención y el rechazo de todos los países del mundo excepto de los Estados Unidos y ahora de Colombia, convirtiéndolo en el segundo país que reconoce este acto de agresión. Lo mismo al reconocer la soberanía de Marruecos sobre Saharaui occidental, desconociendo que en ese territorio hay una disputa. En ambos casos Colombia al emitir estos reconocimientos, no está sino adquiriendo un problema, que además lo ubica como un “país paria” porque es meterse en un problema en el que no tenemos ninguna necesidad de hacerlo. 


Pero aún, lo más grave es la vinculación de Colombia a la política militar impuesta por los Estados Unidos en el último periodo en denominado “escudo de las Américas”, que está acompañado de la autorización del gobierno Colombiano, para que se realicen operaciones conjuntas del ejército norteamericano en territorio colombiano, esto sí, en todo caso violando flagrantemente la Constitución y las leyes de nuestro país, que indican que este tipo de autorizaciones deben pasar por la discusión del congreso. 


De esta manera, lo que se ratifica  es lo que en muchos sectores ha denunciado, a Rataspriella, lo que lo menos le importa es el bienestar del país, viene tal cual como ciudadano norteamericano, a defender los intereses del imperio del norte, o del genocida sionista gobierno Israelí. Todo esto mientras hace cada vez un espectáculo grotesco, como si gobernar fuera una pasarela o un circo.

Más temprano que tarde, el pueblo Colombiano, incluidos muchos que engañados o confundidos, respaldaron la elección de este payaso y saldrán a las calles a impulsar una movilización a exigir la revocatoria de su mandato.



Bogotá, 14 de agosto 2026



Curules de paz deber estar al servicio de las victimas

Luis Alfonso Castillo Garzon

Defensor de los Derechos Humanos 



Las curules para la paz no se pueden prestar para profundizar el odio y la violencia en Colombia


Este martes 21 de julio del 2026 circuló a través de las redes sociales una carta firmada por 11 de las 16 curules para la paz (CITREP) a través de las cuales estos representantes brindaban pleno respaldo al gobierno del ilegítimo Abelardo de la Espriella, este hecho, no puede pasar inadvertido para quienes han sido afectados por el conflicto armado, porque precisamente, esta representación de las víctimas en el congreso de la república es un reconocimiento al daño y a la afectación que la guerra causó en los territorios por décadas en Colombia y ellas, son un logro  del acuerdo final de paz como un reconocimiento a ese afectación y por tanto está representaciones e deberían ser instrumentos para que se contribuya a la construcción de la paz, a la lucha por el restablecimiento pleno de los derechos de las víctimas del conflicto armado, a verdad, justicia, reparación integral y las garantías de no repetición. 

En este sentido, el  respaldo a un gobierno que tiene como antecedentes, haber estado estrechamente vinculado, como “facilitador” de actores del conflicto armado en representación de jefes paramilitares, además de haber esgrimido durante la campaña electoral, el anuncio de guerra para enfrentar a los grupos armados y la promoción de un discurso de odio contra los sectores progresistas a quienes ha amenazado de que en su gobierno “serán extirpados”, es alejarse del objetivo y finalidades que tienen las curules especiales de paz, no es cosa distinta que una tremenda incoherencia y la muestra de un profundo oportunismo por parte de estos mal llamado representantes de las víctimas en el congreso.


Este respaldo que 11 representantes de las curules especiales para la paz, pone de nuevo en evidencia que este mecanismo de reconocimiento a las víctimas fue asaltado por clanes políticos regionales, que vieron en esta forma de reparar las víctimas, una oportunidad de prolongar su clientelismo y politiquería e incluso, algunas de ellas, tomadas por políticos y personas con vínculos con el paramilitarismo,  y por esa razón como vimos en el primer periodo  de las CITREP y veremos ahora, es que a estos politiqueros, lo que menos les interesa, es la lucha por el restablecimiento de los derechos de las víctimas, de las comunidades afectadas por la guerra, y el establecimiento de la paz con la participación de las comunidades en los territorios.


Contrario a lo que se manifiesta en el comunicado en el que brindan este respaldo, puede afirmarse que lo que faltó fue análisis y responsabilidad, frente a lo que implica este complejo momento político para el país, y en cambio demuestra cómo primaron los intereses particulares y el cálculo político, electoral y seguramente burocrático antes que pensar en los intereses de la nación y el territorio que sigue reclamando a diario los espacios que permitan la construcción de la paz, la justicia social y la reparación a las víctimas.


El respaldo de estas curules de paz al nuevo gobierno, se constituye en una traición al acuerdo de paz que las creo y un engaño a miles de víctimas que en los territorios habían confiado en que las curules sirvieran para luchar por el establecimiento de la paz, fomentar el desarrollo territorial, la inversión pública y la construcción de un nuevo ambiente que favorezca el respeto a las diferencias, la democracia y la participación real de las víctimas. Sea esta la oportunidad para que las organizaciones de víctimas y las mismas víctimas, comprenda que   a quién se le entregan los avales para la representación de las víctimas, para que no suceda lo que ahora, con este respaldo a un gobierno criminal, representa en favor de la intensificación del conflicto armado, lo cual sin duda alguna, traerá más víctimas, más bombardeos y por supuesto nuevos desplazamientos confinamientos y robo de tierras.

El anuncio del nuevo presidente Abelardo de la Espriella, suscribir un nuevo acuerdo militar para reeditar el plan patriota nos llena a las víctimas del conflicto armado de una gran preocupación porque ya conocemos que esto se traduce en aumento de dolor, tristeza, sufrimiento y vulneraciones a los derechos humanos en el territorio colombiano.

No obstante, la victimas y sus organizaciones, como lo han de mostrado tantas veces, continuaran sus luchas, con la persistencia que otorga la dignidad y la razon.

Bogotá, 25 de julio de 2026.