sábado, 15 de agosto de 2026

La tierra se “columpiaba” y Rataspriella haciendo circo

Alfonso Castillo 

Defensor de los Derechos Humanos 



El pasado lunes 10 de agosto, el occidente colombiano fue estremecido por un fuerte y prolongado temblor de tierra, que de acuerdo a las mediciones técnicas, tuvo una magnitud de 7,4 en la escala de Richter, situando su epicentro en una población limítrofe entre los departamentos de Chocó y Risaralda, y que alcanzó a sentirse en 12 departamentos del país, incluía la capital de la república, lo grave de este movimiento telúrico, fue su duración, que de acuerdo al relato de algunas personas se prolongó por 3 minutos al juntarse el temblor y su primera réplica  y al decir de un afectado entrevistado por un medio radial, “la tierra se columpiaba”, palabras que ilustran un poco cómo se sintió este fenómeno natural en varias regiones del centro y occidente colombiano.

Han transcurrido cinco días desde la tragedia y solo ahora logramos dimensionar la magnitud de la misma, casi 300 personas fallecidas bajo los escombros y un número igual de personas sepultadas en las edificaciones, centenares de heridos, miles de personas damnificadas, como miles de estructuras también gravemente afectadas, daños que incluyen instituciones educativas, hospitales y centros médicos, cárceles, redes de servicios públicos, y muchas entidades públicas.


Esta columna, está dedicada a esas víctimas y expresa la más sincera solidaridad con los familiares de todas estas personas afectadas. También queremos destacar la enorme solidaridad que hemos visto en el pueblo colombiano que se ha volcado a brindar apoyo, para que los sobrevivientes encuentren mejores condiciones para afrontar este difícil momento, decenas de toneladas, de alimentos y víveres recaudados, como también material de primeros auxilios y herramientas han sido movilizadas a los lugares de las tragedias, igualmente, miles de personas especialmente jóvenes, se han volcado a los lugares donde ocurrieron los derrumbes de edificios a tratar de rescatar con vida o los despojos mortales de las personas que allí se encuentran. A ellos y ellas un gran abrazo. 


La tragedia, causada por el fenómeno natural, se agrava más, cuando evidenciamos el oportunismo, desparpajo, chabacaneria y desprecio que ha mostrado, el pendejo que se hace llamar presidente de Colombia, que cree que gobernar es un circo. En primer lugar porque no quiso asumir el empalme como se mandata constitucionalmente,  y se tuvo que afrontar los primeros momentos vitales de la tragedia en medio de gran improvisación y preocupándose más por el espectáculo que por las necesidades de las víctimas. Y si esto fuese poco, a politizado la ayuda humanitaria, restringiendo el ingreso de rescatistas internacionales, solamente aquellos países que ideológicamente le son afines, mientras, ha despreciado ofertas de otros países que de manera solidaria, han ofrecido esa ayuda experimentada, que de gran utilidad sería para el rescate con vida de las personas que se encontraban bajo los escombros, mientras sus familiares  piden ayuda para encontrar sus seres queridos bajo las placas de concreto. Porque con los equipos disponibles, la atención en este aspecto, se ha concentrado en las principales ciudades más afectadas, mientras que poblaciones pequeñas tanto en los departamentos del Valle como en Quindío, Risaralda y Chocó aún siguen esperando ese apoyo especializado.


Y lo que pareciera, es que Rataspriella, aún está en campaña, pero sobre todo, ha dejado muy claro que  obedece a los intereses de Israel y los Estados Unidos, no de otra manera se puede entender, que mientras la tierra en Colombia temblaba, el mismo lunes 10 de agosto, el gobierno colombiano reconocía la soberanía de los altos del Golán, un territorio Sirio y que Israel en su afán expansionista invadió militarmente hace muchos años, lo que le ha significado llamados de atención y el rechazo de todos los países del mundo excepto de los Estados Unidos y ahora de Colombia, convirtiéndolo en el segundo país que reconoce este acto de agresión. Lo mismo al reconocer la soberanía de Marruecos sobre Saharaui occidental, desconociendo que en ese territorio hay una disputa. En ambos casos Colombia al emitir estos reconocimientos, no está sino adquiriendo un problema, que además lo ubica como un “país paria” porque es meterse en un problema en el que no tenemos ninguna necesidad de hacerlo. 


Pero aún, lo más grave es la vinculación de Colombia a la política militar impuesta por los Estados Unidos en el último periodo en denominado “escudo de las Américas”, que está acompañado de la autorización del gobierno Colombiano, para que se realicen operaciones conjuntas del ejército norteamericano en territorio colombiano, esto sí, en todo caso violando flagrantemente la Constitución y las leyes de nuestro país, que indican que este tipo de autorizaciones deben pasar por la discusión del congreso. 


De esta manera, lo que se ratifica  es lo que en muchos sectores ha denunciado, a Rataspriella, lo que lo menos le importa es el bienestar del país, viene tal cual como ciudadano norteamericano, a defender los intereses del imperio del norte, o del genocida sionista gobierno Israelí. Todo esto mientras hace cada vez un espectáculo grotesco, como si gobernar fuera una pasarela o un circo.

Más temprano que tarde, el pueblo Colombiano, incluidos muchos que engañados o confundidos, respaldaron la elección de este payaso y saldrán a las calles a impulsar una movilización a exigir la revocatoria de su mandato.



Bogotá, 14 de agosto 2026



Curules de paz deber estar al servicio de las victimas

Luis Alfonso Castillo Garzon

Defensor de los Derechos Humanos 



Las curules para la paz no se pueden prestar para profundizar el odio y la violencia en Colombia


Este martes 21 de julio del 2026 circuló a través de las redes sociales una carta firmada por 11 de las 16 curules para la paz (CITREP) a través de las cuales estos representantes brindaban pleno respaldo al gobierno del ilegítimo Abelardo de la Espriella, este hecho, no puede pasar inadvertido para quienes han sido afectados por el conflicto armado, porque precisamente, esta representación de las víctimas en el congreso de la república es un reconocimiento al daño y a la afectación que la guerra causó en los territorios por décadas en Colombia y ellas, son un logro  del acuerdo final de paz como un reconocimiento a ese afectación y por tanto está representaciones e deberían ser instrumentos para que se contribuya a la construcción de la paz, a la lucha por el restablecimiento pleno de los derechos de las víctimas del conflicto armado, a verdad, justicia, reparación integral y las garantías de no repetición. 

En este sentido, el  respaldo a un gobierno que tiene como antecedentes, haber estado estrechamente vinculado, como “facilitador” de actores del conflicto armado en representación de jefes paramilitares, además de haber esgrimido durante la campaña electoral, el anuncio de guerra para enfrentar a los grupos armados y la promoción de un discurso de odio contra los sectores progresistas a quienes ha amenazado de que en su gobierno “serán extirpados”, es alejarse del objetivo y finalidades que tienen las curules especiales de paz, no es cosa distinta que una tremenda incoherencia y la muestra de un profundo oportunismo por parte de estos mal llamado representantes de las víctimas en el congreso.


Este respaldo que 11 representantes de las curules especiales para la paz, pone de nuevo en evidencia que este mecanismo de reconocimiento a las víctimas fue asaltado por clanes políticos regionales, que vieron en esta forma de reparar las víctimas, una oportunidad de prolongar su clientelismo y politiquería e incluso, algunas de ellas, tomadas por políticos y personas con vínculos con el paramilitarismo,  y por esa razón como vimos en el primer periodo  de las CITREP y veremos ahora, es que a estos politiqueros, lo que menos les interesa, es la lucha por el restablecimiento de los derechos de las víctimas, de las comunidades afectadas por la guerra, y el establecimiento de la paz con la participación de las comunidades en los territorios.


Contrario a lo que se manifiesta en el comunicado en el que brindan este respaldo, puede afirmarse que lo que faltó fue análisis y responsabilidad, frente a lo que implica este complejo momento político para el país, y en cambio demuestra cómo primaron los intereses particulares y el cálculo político, electoral y seguramente burocrático antes que pensar en los intereses de la nación y el territorio que sigue reclamando a diario los espacios que permitan la construcción de la paz, la justicia social y la reparación a las víctimas.


El respaldo de estas curules de paz al nuevo gobierno, se constituye en una traición al acuerdo de paz que las creo y un engaño a miles de víctimas que en los territorios habían confiado en que las curules sirvieran para luchar por el establecimiento de la paz, fomentar el desarrollo territorial, la inversión pública y la construcción de un nuevo ambiente que favorezca el respeto a las diferencias, la democracia y la participación real de las víctimas. Sea esta la oportunidad para que las organizaciones de víctimas y las mismas víctimas, comprenda que   a quién se le entregan los avales para la representación de las víctimas, para que no suceda lo que ahora, con este respaldo a un gobierno criminal, representa en favor de la intensificación del conflicto armado, lo cual sin duda alguna, traerá más víctimas, más bombardeos y por supuesto nuevos desplazamientos confinamientos y robo de tierras.

El anuncio del nuevo presidente Abelardo de la Espriella, suscribir un nuevo acuerdo militar para reeditar el plan patriota nos llena a las víctimas del conflicto armado de una gran preocupación porque ya conocemos que esto se traduce en aumento de dolor, tristeza, sufrimiento y vulneraciones a los derechos humanos en el territorio colombiano.

No obstante, la victimas y sus organizaciones, como lo han de mostrado tantas veces, continuaran sus luchas, con la persistencia que otorga la dignidad y la razon.

Bogotá, 25 de julio de 2026.



miércoles, 22 de julio de 2026

Desafíos para enfrentar el arribo del neofascismo criollo.

Alfonso Castillo Garzon

Defensor de los derechos Humanos 



El actual momento político que atraviesa Colombia requiere que desde las organizaciones de izquierda se desarrolle una profunda discusión que permita caracterizar con exactitud, cuáles son los elementos que integran lo que será el desarrollo de las políticas sociales, económicas políticas y culturales del país durante los próximos cuatro años. 


Quien arriba al poder, es un agente del gobierno Norteamericano, impuesto a partir de trampas, compra de votos, intervención tecnológica y chantaje político, es parte de la estrategia del  imperialismo para completar el control geoestratégico en lo que han denominado el Escudo de las Américas, pero sobre todo, para garantizar el libre acceso a los recursos naturales de los países de América Latina y en este caso particular de Colombia, pero también se trata de un personaje que se pone al servicio de los intereses de las élites económicas más poderosas del país, apelando a un discurso autoritario  y en una cruzada por el “rescate” de los valores más conservadores de la sociedad y a partir de ellas echar atrás los avances logrados en Colombia por el gobierno progresista de Gustavo Petro, en materia de derechos de las mujeres, de las diversidades sexuales y de los jóvenes, con profundo desprecio a la naturaleza, mientras que al tiempo, promueve la política como un “show” y seguramente el ejercicio del gobierno sin respeto a las normas jurídicas existentes,  todo tras la excusa de borrar de la historia los logros e importantes desarrollos obtenidos por el gobierno de la izquierda democrática. 


Frente a este panorama,  colmado de certezas sobre lo que sin duda, será un gobierno que violara los Derechos Humanos,  promoverá la agudización del conflicto armado y económicamente actuará para profundizar las desigualdades, y en este sentido, los militantes de la vida, afiliados a proyectos organizativos de izquierda y progresistas tienen la responsabilidad histórica  de entender la dimensión de lo que implica para Colombia el establecimiento de un nuevo gobierno, que abraza las banderas del fascismo con características criollas y que será necesario desenmascarar con toda claridad, para tomar las medidas que impidan el avance de este modelo criminal en el país.


Actualmente se impulsan distintas estrategias orientadas a demostrar jurídicamente la ilegalidad de la elección y la ilegitimidad de este personaje, también políticamente se impulsan las acciones para contrarrestar esta ofensiva propagandística a través de la cual se  intenta convencer a la ciudadanía de que el gobierno progresista, fue el más corrupto o traficante de la historia de Colombia y que la  la defensa de lo público, la soberanía nacional en los derechos sociales son un fracaso político. 


Pero las acciones políticas y jurídicas, siendo muy importantes requieren ser complementadas y fortalecidas desde una acción organizativa y pedagógica, que debe correr a cargo de las organizaciones sociales y populares en el país, esta estrategia debe encargarse entonces de impulsar acciones que permitan la convocatoria de millones de colombianos que confiaron en el proyecto político alternativo y progresista para poder presentar una propuesta organizativa de conformación de equipos barriales, territoriales o sectoriales, desde los cuales, se impulse una agenda orientada a contrarrestar el miedo y la amenaza que se promueve a través de las redes sociales,  medios masivos de comunicación y el accionar de grupos de fanáticos que alentados por el discurso fascista del gobierno, se autoproclaman defensores del orden y la libertad con pleno derechos para agredir a los sectores democráticos y progresistas en Colombia.


Una tarea necesaria como urgente de la estrategia organizativa, es avanzar en la formación continuada y sistemática en Derechos Humanos, como una respuesta práctica a esta escalada de estigmatización y persecución; esta formación debe incluir al menos los siguientes temas:  Derechos Humanos como una herramienta para la dignidad humana,  mecanismos de protección defensa y promoción de los Derechos Humanos,  elaboración de denuncias y análisis del fascismo como herramienta de las élites para fortalecer la represión y la explotación, formas y métodos de movilización y protesta como derechos constitucionales y no menos importante en este proceso formativo, es entregar a los participantes del proceso organizativo, instrucciones de protección y preservación de la vida,  la libertad y la integridad.


Por último pero no menos importante es la necesidad de avanzar en la conformación de un pacto histórico unitario, que logre ofrecer iniciativas y propuestas de movilización clara, al tiempo que se desarrolle la iniciativa política desde las bases del proyecto político,  permitiendo la más amplia participación, la democracia interna y el desarrollo de las diversidades políticas e ideológicas al interior del proyecto el pacto histórico, todo esto en la vía de poder consolidar el partido,  preparar las condiciones para la realización del congreso fundacional en medio de un proceso deliberativo, auto-critico, democrático y representativo de todos los sectores que integran el proyecto progresista. 


Bogotá, 22 de julio de 2026


domingo, 19 de julio de 2026

Luna de hiel

 

Luis Alfonso Castillo garzón 

Defensor de los Derechos Humanos.




Colombia eligió a la derecha y esto no quiere decir, que lo hayan hecho en derecho. Llegará al gobierno personaje ligado a la mafia y al paramilitarismo, con estrechos vínculos con el gobierno genocida de Israel y comprometido en profundidad con los intereses del gobierno norteamericano. Ganó comprando votos, aprovechándose de una institucionalidad creada al servicio de los intereses de los más poderosos y de la profunda vulnerabilidad de un electorado despolitizado que vendiendo el voto, también vende ( o peor, regala)  su propio bienestar.


Pero bueno, a lo hecho pecho, La cuadrilla de bandoleros que llega al gobierno a partir del 7 de agosto en Colombia, está integrada por personajes a los que menos le interesa es el progreso y el bienestar del país y su gente, sin duda llegarán al gobierno una cuadrilla de políticos que en los últimos cuatro años lideraron una campaña de prestigio y sabotaje al gobierno progresista, buena parte de ellos han estado históricamente ligado al poder de las élites, al uso de la violencia contra el pueblo que exige derechos y garantías, y sobre todo al saqueo de los recursos públicos para engrandecer sus cuentas bancarias personales y familiares, acumularon usando la violencia a tierras y bienes.


De esta manera debemos prepararnos para que prácticamente a partir de este momento se intensifique una campaña que seguramente empezará desde las comisiones de empalme a través de los cuales escucharemos e informes en las que los representantes del nuevo mafioso gobierno intentarán vender el falso relato, el gobierno saliente dejó el gobierno con la olla raspada o en todo lo que se hizo estuvo mal hecho, y con este argumento, van a justificar revertir, todos los logros y realizaciones, pero particularmente, el avance en las políticas sociales que durante estos cuatro años, dejó instaladas el gobierno progresista, por ejemplo los avances en reforma agraria que tituló miles de hectáreas a familias y comunidades campesinas, la ampliación de cobertura en la educación superior y la matrícula cero, subsidios a los adultos mayores, la restitución de derechos laborales y el sistema de pilares de la reforma pensional, que permite de manera solidaria otorgar apoyos a quienes durante su vida laboral no pudieron cotizar las semanas requeridas para una pensión digna, seguramente el nuevo gobierno y su cuadrilla conformada por los politiqueros de siempre, harán lo posible por inyectarles millones de pesos al sistema de salud para profundizar su privatización sin que ellos se revierta en mejor calidad del servicio.


Pero será en el terreno de los derechos humanos y de la soberanía nacional, donde tendremos los más graves retrocesos. En primer lugar muchos grupos y personas que en el pasado estuvieron ligados al despojo de tierras, montaran dispositivos “legales” o violentos, para quitarle a los campesinos que recibieron títulos durante este gobierno y de nuevo apropiarse de manera de la tierra productiva, envalentonados por un discurso que desde el gobierno criminal y mafioso que se instala, propiciarán el uso de la violencia contra los más pobres. Igual sucederá con el derecho a la protesta, porque seguramente prevalidos de este “apoyo institucional” se creerán con el derecho de salir a impedir la movilización ciudadana usando como ya lo hicieron en el pasado, palos, bala, y otros elementos, que ahora seguro, tendrán el respaldo de una fuerza pública que retomará su conducta de considerar la protesta, como un acto que atenta contra la institucionalidad y el bienestar de los más poderosos. 


Y los recursos naturales serán entregados indiscriminadamente a las transnacionales y gobiernos extranjeros sin respetar la protección del medio ambiente, los derechos de las comunidades y sobre todo, sin preocuparse por la protección de los recursos naturales vitales como la biodiversidad y el agua potable.


Más allá de todo el show que ahora se monta haciendo ultimátums,  lo que vendrá serán indultos y favorecimientos,  claro está con unos grupos mientras se persigue y escarmienta a otros como un típico comportamiento de mafias criminales,  la política criminal estará regida por los intereses norteamericanos y en ese sentido,  se perseguirá a quienes no acaten las directrices del gobierno norteamericano esto todo en materia de producción y tráfico de sustancias ilícitas,  porque para nadie es un secreto que, desde el gobierno norteamericano se ha alentado históricamente a grupos criminales siempre y cuando sean “obedientes” a su política.


Igual sucederá durante el período de “empalme anticorrupción”,  en el que los delegados del nuevo gobierno, que sea dicho de paso, hacen parte de partidos y clanes políticos estrechamente ligados con la  corrupción, que dicen que van a enfrentar pero provienen del Centro Democrático, Cambio Radical, Partido de la U, Que en gobiernos pasados e inclusive en este jugaron roles en los que no dudaron colocar los recursos públicos al servicio del favorecimiento de intereses particulares. Montarán el relato de la “olla raspada y el acabose” en el que el gobierno progresista dejó la institucionalidad,  con ello, justificaran el desmonte de las políticas sociales y los programas que benefician a la población más vulnerable,  alegando estos programas se establecieron sin tener en cuenta la  realidad fiscal y económica del país. 


Desde ese mismo lugar y con ese mismo libreto de la anticorrupción solicitarán la apertura de investigaciones disciplinarias y fiscales contra funcionarios del actual gobierno, buscando su muerte política y eventualmente sanciones económicas, como una forma de castigar el compromiso con el impulso del Plan Nacional de Desarrollo fijado por el gobierno saliente.


Un aspecto preocupante, que ya empieza a percibirse en la política colombiana,  es la manera en que ciertos grupos, proclives a una ideología fascista y violenta,  ahora van a aprovechar para desatar una huevada estigmatización, mentira y señalamientos contra líderes sociales, que respaldaron el proyecto progresista,  esto para que sean objeto de persecuciones judiciales seguramente,  pero sobre todo para colocarnos el estado de vulnerabilidad frente a grupos de fanáticos que ahora se sentirán con el derecho y el respaldo gubernamental para agredir y violentar a quienes han promovido el desarrollo de las políticas sociales, la construcción de la democracia y la búsqueda de la paz.


Sin embargo y en medio de lo que parece un periodo oscuro,  las condiciones que hoy tiene el país para enfrentar esta arremetida de la ultraderecha fascista, no pueden desconocerse,  ha crecido el número de personas y organizaciones que son más conscientes de la realidad política y la necesidad de ejercer el derecho a la movilización en defensa de los intereses colectivos,  igualmente en el panorama internacional y apreciar de una aparente fortaleza del gobierno Norteamericano, es necesario recordar que este se encuentra en el período de mayor fragilidad y debilidad política,  dada la crisis política, social, económica y moral que atraviesa actualmente.


Finalmente recordar,  que el pueblo colombiano,  ha soportado y resistido periodos más tenebrosos,  y ha sido capaz de sobreponerse,  y construir alternativas democráticas decentes,  en defensa de lo colectivo, lo público y el estado social de derecho. 


Bogotá 29 de junio de 2026.