Aportes para el debate
…Urge la unidad de los revolucionarios
Por. Alfonso
Castillo Garzon
Militante Comunista.
Tras la firma
del acuerdo final de paz en 24 de noviembre del año 2016, entre el gobierno
colombiano y la guerrilla de las FARC, el país ha entrado en un estado de
expectativa, pero sobre todo de incertidumbre, en lo fundamental por la
evidente falta de voluntad y compromiso del gobierno y el Estado Colombianos, para
honrar la palabra empeñada en la firma del acuerdo final, actitud que contrasta
con el gesto de la guerrilla, que ante cada incumplimiento, reitera su “inquebrantable voluntad” de cumplir lo
pactado, para terminar la guerra y construir la paz con justicia social.
No sólo se
trata de los evidente retrasos en la construcción de las Zonas Veredales
Transitorias de Normalización, sino y fundamentalmente a la lentitud y
oportunismo para presentar las iniciativas de ley y los decretos que concretan
el cumplimiento del acuerdo por parte del gobierno. Prácticamente se puede
afirmar que cada proyecto de ley es una renegociación del acuerdo y cada
decreto está repleto de “Micos” o son pura demagogia de paz, que como en muchas
otras ocasiones el gobierno simplemente no le dispone los recursos financieros
y la normatividad termina siendo saludos a la bandera que no sirven para nada.
Pero más allá
de esta razón política que nos plantea el desafío de trabajar conjuntamente con
todo los sectores interesados en forjar la paz, es necesario que desde los
sectores revolucionarios y democráticos, se envié un mensaje, que de seguro le
hará mucho bien al movimiento social y popular colombiano, este mensaje está
asociado a la necesaria y urgente unidad
de los revolucionarios Colombianos.
En este
sentido, los Comunistas Colombianos, quienes abrazamos la ideología Marxista-Leninista
y el pensamiento latinoamericano, tenemos hoy todas las posibilidades para dar
un paso hacia adelante en materia de unidad
de acción, como un paso firme hacia la unidad
orgánica y política en un breve periodo de tiempo. En un proceso decidido
que no puede prolongarse en el tiempo, mientras que derecha y ultraderecha
siguen fortaleciendo escenarios de poder, corrupción violencias y en todo caso
de desprecio al pueblo colombiano.
En concreto
comunistas del Partido Comunista Colombiano, y Comunistas que actúan desde
proyecto político de las FARC, tenemos elementos en común y sobre todo desafíos
históricos que demos saber ponderar, para poder salir adelante en la tarea de
construir la paz con justicia social. Esta tarea es posible si de manera
conjunta, impulsamos un poderoso movimiento social, que le exija las élites
gobernantes de derecha y ultraderecha, que deben respetar lo acordado en la
Habana, pero además, pero también para continuar la lucha por consolidar un gobierno democrático popular y de
transición, al tiempo que se combate contra el modelo económico neoliberal,
la corrupción y la violencia.
Los Comunistas
Colombianos tenemos una matriz común, hemos compartido por muchos años un
proyecto orgánico y político y aún, hemos padecido la misma persecución,
estigmatización y exterminio, así como la exclusión política.
Es verdad que
en algunos momentos hemos tenido diferencias sobre la “táctica”, pero en general,
nos guiamos por una única estrategia “derrotar
el capitalismo y construir el socialismo”. También es verdad, que algunos
momentos hemos desvalorizado el trabajo de unos y otros y eventualmente hemos asumido prácticas que descalifican
individuos, organizaciones y acciones políticas; pero comúnmente hemos actuado
confraternidad y respeto compartiendo la solidaridad revolucionaria que es
propia de los comunistas.
Pero más allá
de estas valoraciones, hoy está el llamado de la patria para defender en una
sola lucha, el proyecto de construir la
paz, recogiendo el clamor de la sociedad colombiana, que requiere juntar todas
las fuerzas posibles, fortalecer la articulación y la coordinación, hacer
frente a la cooptación institucional, es hora de vencer los vanguardismo, las
prepotencias individuales, los egoísmos, que tanto daño nos hace a la izquierda
Colombiana, es hora de enfrentar vicios y malas prácticas revolucionarias, que
están impidiendo el avance y la simpatía por el proyecto izquierda.
La unidad de los Comunistas ahora y no después,
es un imperativo histórico, urge contrarrestar el avance del discurso guerrerista
y violento de la ultraderecha, nacional e internacional, es necesario
desarrollar una profunda acción pedagógica y de educación política popular, que
gane la voluntad del pueblo en favor de las urgentes transformaciones políticas,
sociales, económicas y culturales que el país demanda para la democracia, la
justicia, la verdad, el desarrollo económico soberano, la paz y el socialismo.
No es el momento para ensayar caminos individuales y rutas ya transitadas por
la izquierda revolucionaria, es justo ahora cuando se demanda y se requiere con
urgencia transitar caminos unitarios.
Se argumenta,
que la unidad no se decreta, ni se ordena y ello es muy cierto, ella se forja a
partir de compartir un proyecto político e ideológico, como lo compartimos los Comunistas
Colombianos, también se construye la unidad en un proceso de confianzas y pasos
conducentes a la consolidación de la identidad y la unidad orgánica. Lo cierto
es que hoy hace falta, que la consigna de la unidad, se materialicen gestos
concretos que permitan avanzar hacia la urgente unidad de los revolucionarios colombianos. En ese sentido presentó
algunas iniciativas sobre las cuales podemos dar los pasos ciertos para ganar
las confianzas necesarias y avanzar en ese propósitos de la unidad:
ü Muy importante en el camino de la unidad de acción, es la creación
de una dirección política provisional
en la que participen militantes de los dos proyectos revolucionarios, hasta en
tanto se elabore un borrador de programa, estatutos y se motive la discusión de
todos los militantes comunistas hacia un pronto congreso de unificación Comunista.
ü Por la unificación de las
organizaciones gremiales donde los Comunistas Colombianos influimos, que
permita concretar esfuerzos en la tarea de formación, identidad y movilización
del movimiento social.
ü Periódico y medios de
comunicación unitarios lo que de seguro hará que
la cobertura y la contundencia de nuestro mensaje político tenga más impacto,
la concentración de recursos financieros nos permitirá dotar al partido no sólo
de un periódico de circulación diaria,
sino también de un canal de televisión y una emisora radial.
ü Listas únicas al senado
y a la cámara, como un mensaje de unidad a la
ciudadanía, bajo unas banderas políticas generales que garanticen el respeto
por los acuerdos de paz, la profundización del diálogo con el Ejército de Liberación
Nacional y por el desarrollo de una agenda social, política y económica en
torno a los problemas más sentidos de las comunidades.
ü Protección y resistencia
de masas, es muy claro que el proyecto Comunista continúa
teniendo riesgos a la integridad, vida y pervivencia de la organización, entre
otras razones, porque el país y particularmente el gobierno y el Estado Colombianos,
mantienen intacta la política anticomunista y ahora ella se ve fortalecida con
la nueva ofensiva paramilitar y de ultraderecha que avanza impune. Nuestro
proyecto debe diseñar estrategias de defensa de la militancia, estructuras e
instalaciones, para ello, nuestro acumulado conjunto juega un gran papel.
ü Una tarea común de nuestro accionar
conjunto es la solidaridad y la lucha por la libertad de todos los presos y
prisioneras políticas, a los cuales el gobierno seguirá intentando desconocer
derechos y conquistas obtenidos en el acuerdo final de paz, además de lo que
seguramente será una ofensiva gubernamental para detener líderes y lideresas
sociales, que luchan contra el modelo económico, contra la impunidad y por la
garantía de los derechos sociales y económicos mínimos.
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| foto: el tiempo. |
Sin duda, no
es tarea fácil acercar dos proyectos, si se entiende que hay susceptibilidades
heridas, pero por encima de ello, está la urgencia de enfrentar grandes
desafíos, que nos dejen instalados en la historia política de nuestro país, por
nuestro gesto de grandeza y no por mezquindades, milimétrias o lecturas
desacertadas del momento político.
Es la hora de
la unidad de los Comunistas Colombianos¡¡¡
Bogotá 6 de
junio 2017.



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