LA ORGANIZACION DE LAS VICTIMAS PONENCIA EN GUATEMALA

ORGANIZACIÓN Y MOVILIZACIÓN POLÍTICA, EL CAMINO DE LAS VICTIMAS EN PROCURA DE SUS DERECHOS VULNERADOS


Ponencia presentada por ALFONSO CASTILLO de la
Campaña Permanente Tierra, Vida y Dignidad, al
Encuentro Regional de Derechos de Migrantes,
Antigua, Guatemala, septiembre 23 al 25 de 2009

La sociedad Colombiana, ha estado sumergida en un agudo conflicto social, político y armado, durante seis décadas; millones de colombianos y colombianas, se han convertido en víctimas de esta confrontación, familiares de personas asesinadas y/o desaparecidos, amenazados, exiliados, desplazados, detenidos arbitrariamente, torturados, víctimas de la violencia sexual.

Estos hombres y mujeres víctimas de la violencia permanecieron anónimos y sin posibilidad de reivindicar sus derechos particulares; en algunas oportunidades estas víctimas que pertenecían a toda clase de organizaciones eran tímidamente reconocidas y reivindicadas por ellas; sin embargo, este reconocimiento no fue persistente y no tuvo repercusiones concretas sobre sus derechos.

Ha sido la persistencia de las propias víctimas, con el acompañamiento de las organizaciones de Derechos Humanos, las organizaciones sociales, plataformas de Paz y Derechos Humanos que existen en el país, lo que ha permitido avanzar en procesos de exigibilidad de derechos; también hay que reconocer el papel que ha jugado la comunidad Internacional en este proceso de reivindicación y Visibilización, presionando para poner de relieve los Derechos de las victimas a través de múltiples resoluciones, llamamientos, declaraciones de principios y la permanente observación de la situación de Derechos Humanos en el país.

Así, durante los últimos 20 años, que han correspondido también a la intensificación del conflicto y al fortalecimiento del proyecto paramilitar como política de estado al servicio de facilitar la implementación del modelo de desarrollo neoliberal, han florecido múltiples formas organizativas de las victimas en el país, dado que este proyecto criminal, fracturo el tejido social clásico, a quien se le vio como opositor a los planes de expansión del capital. Estas organizaciones han adoptado distintas formas reivindicatorias, por lo general, referidas a la particularidad de las necesidades de quienes las conforman. De esta manera, se crearon organizaciones de familiares de víctimas de la persecución política de opositores al sistema político, y, gradualmente, se han ido conformando centenares de organizaciones que agrupan a desplazados y desplazadas, que si bien se han limitado a buscar soluciones a su problemática específica, últimamente han incorporado en su agenda otros temas y escenarios de coordinación con otras víctimas y movimientos sociales como el movimiento nacional de víctimas de crímenes de estado (MOVICE) y la minga social y comunitaria, iniciativa que agrupa a diversos sectores en torno a una agenda común, con la perspectiva de elevar el protagonismo de los sectores sociales populares en la búsqueda de salidas al conflicto que vive el país.

Paralelamente a esta dinámica, en el mismo periodo proliferaron un sin número de ONGs; que con tesonera labor se encargaron de atender desde perspectivas humanitarias, psicosociales, jurídicas y políticas a los centenares de víctimas del conflicto colombiano.

No obstante, la visibilización y reconocimiento de los derechos de las victimas en Colombia, no sea logrado y, por el contrario, la prolongación del conflicto y la impunidad han dado como resultado que los victimarios sean mejor reconocidos e incluso cuenten con mayor apoyo y atención por parte del estado, que las propias víctimas.

Ha sido la persistencia de las organizaciones y, desafortunadamente, la prolongación del conflicto que genera nuevas víctimas a diario, para quienes no existen políticas públicas que permitan una restitución de los Derechos vulnerados, y la impunidad que en el país alcanza cifras cercanas al 98%, lo que ha mostrado, que deben ser las propias víctimas las que exijan a través de múltiples mecanismos el reconocimiento de sus derechos. Precisamente esta situación ha obligado, en los últimos años, a las organizaciones de victimas y a las ONGs de Derechos Humanos a plantearse objetivos políticos, que superan el marco reivindicativo particular para lograr mayor impacto en la sociedad y el Estado Colombiano.

El primer esfuerzo en este sentido fue la propuesta “Colombia Nunca Más”, con la cual un amplio espectro de organizaciones sociales, políticas y de Derechos Humanos, propusieron en 1998, la tarea de enfrentar la impunidad iniciando una dispendiosa y sistemática labor de documentación de casos de crímenes de lesa humanidad, lo que ha dado como resultado la creación de una base de datos con cerca de 65.000 casos de violaciones a los Derechos Humanos y varias publicaciones de informes regionales sobre violencia sociopolítica en distintas regiones del país.

A pesar de este importante logro que se mantiene hasta la fecha, el Colombia Nunca Más, no logro consolidarse como una propuesta aglutinadora de las víctimas y las organizaciones, quizá por el sectarismo y la falta de visión política de las propias organizaciones y solo se mantiene como un instrumento técnico – académico, importante para la construcción de la Verdad Histórica de las víctimas del conflicto colombiano.

Posteriormente, hacia el año 2000, se conformó la Coordinación Nacional de Desplazados CND, después de un Encuentro Nacional de Organizaciones de Población Desplazada, plataforma desde la que se inició un proceso de posicionamiento político de las víctimas del crimen del desplazamiento forzado interno, elaborando propuestas de alcance nacional en los ámbitos, organizativo y de exigibilidad de derechos, más allá de las solicitudes meramente asistencialistas y conforme los estándares internacionales.

Desde ese momento se han creado múltiples espacios y plataformas de Coordinación de Desplazados, que han logrado un reconocimiento institucional y jurídico Y participar en instancias de elaboración y seguimiento de la política pública de prevención, protección y atención a las víctimas del crimen del desplazamiento, y aunque poco determinante esta participación se cuenta con un escenario desde el cual las victimas pueden avanzar en su elaboración política y obtener mejores resultados en materia de Derechos.

Se ha creado desde el año 2007, en el marco del 10 aniversario de la Ley 387/97, que “protege los derechos de las víctimas de la Población Desplazada”, un grupo de Organizaciones de Población Desplazada de carácter regional y nacional, han conformado la Campaña Permanente Tierra Vida y Dignidad, con la cual se pretende elevar el nivel de exigencia en materia de política pública de atención a derechos; planteando para ello aspectos poco reivindicados por las Organizaciones de Población Desplazada, como lo son los derechos a Verdad, Justicia, Reparación Integral , y Garantías de No Repetición, así como un estrategia para evidenciar la usurpación de millones de hectáreas despojadas a los campesinos en el desarrollo del conflicto colombiano y exigir la restitución de las mismas.

La Campaña Permanente Tierra Vida y Dignidad, es un esfuerzo por elevar el nivel político de exigibilidad de derechos de la población desplazada, para ello se tiene como eje de trabajo, fortalecer la incidencia política tanto con la Corte Constitucional que hace el seguimiento a la política pública sobre desplazamiento forzado, y la articulación a otras dinámicas de la sociedad civil. No menos importante es el papel de la movilización política de las propias víctimas, demandando respeto y dignidad a su condición de victimas - sujeto de derechos.

En materia de movilización y exigibilidad de derechos, un papel importante ha jugado la creación del Movimiento Nacional de Victimas de Crímenes de Estado “MOVICE”, plataforma surgida desde el año 2003 como reacción, de las organizaciones sociales, organizaciones de victimas y las que acompañan a estas, organizaciones victimizadas y victimas individuales, ante la POLÍTICA del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez PARA legalizar el PARAMILITARISMO MEDIANTE un marco normativo de impunidad para los responsables de violaciones a los Derechos Humanos.
El Movimiento Nacional de Victimas de Crímenes de Estado “MOVICE”, se ha convertido en un escenario político a través del cual las víctimas han logrado importantes reconocimientos tanto del Estado como de la sociedad civil, así como de las propias víctimas.

El MOVICE ha obtenido este reconocimiento por la persistencia en la tesis de que sean las propias víctimas las que presenten las propuestas. En el tercer Encuentro Nacional de Victimas, (2007), se elaboraron 8 estrategias de lucha contra la impunidad, con las cuales se pretende empoderar políticamente a las víctimas. Estas estrategias son: i) la jurídica para buscar el castigo a los responsables, ii) el catastro alternativo del despojo para obtener la reparación, iii) lucha contra la desaparición forzada y la exhumación de las fosas comunes y el derecho a enterrar, iv) estrategia por la verdad con las audiencias ciudadanas, v) estrategia de lucha contra los genocidios, políticos, sociales y étnicos, vi) estrategia para la memoria a través de la Comisión Ética, vii) una estrategia para la no repetición y la prohibición legal del paramilitarismo y viii) una estrategia organizativa.

A PARTIR de estas 8 estrategias se formuló la propuesta política que ha permitido el posicionamiento de las víctimas, lo que se ha traducido en la realización de múltiples Iniciativas, en procura de exigir los derechos a Verdad, Justicia, Reparación Integral y Garantías de no Repetición.

La actividad más significativa convocada por el MOVICE, fue la movilización del 6 de Marzo del año 2008, con la cual millones de colombianos se expresaron en las calles de varias ciudades del país a favor de los derechos de las víctimas, esta jornada también se desarrolló en varias ciudades del mundo. Posibilitó relanzar la problemática de las víctimas, que pretendía dar por superada el gobierno, en el marco del supuesto proceso de desmovilización paramilitar, que además de ser farsa, ha permitido que los victimarios continúen actuando con absoluta impunidad. Impunidad.

Posteriormente, el MOVICE ha continuado el trabajo de exigibilidad de derechos, formulando y presentando propuestas políticas que apuntan a llamar la atención del conjunto de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional. el MOVICE presentó el documento para la discusión “Política integral de acción en derechos humanos”, que contiene el Proyecto de país desde la perspectiva de las víctimas, para que la sociedad Colombiana, integre - visibilice a las víctimas, más allá de considerarlas como personas que se les ha vulnerado o violado unos derechos, sino, como sujetos políticos, capaces de proyectar un país en EL que se brinden las condiciones para que se respeten los derechos humanos y allane el camino hacia la paz.

Más recientemente, los hijos de las víctimas de la violencia socio política, han conformado una propuesta organizativa y cultural, por la recuperación de la memoria. Así, hijos e hijas contra la impunidad, nos proponen una alternativa esperanzadora en la lucha por la construcción de la verdad histórica como forma de restablecimiento de derechos.

Este panorama organizativo, trascurre en medio de una gama amplia de propuestas organizativas y plataformas de derechos humanos y paz que existen en el país, en las cuales hay apertura a las organizaciones de victimas y con otras hay la posibilidad de coordinar acciones; pero esta proliferación de organizaciones más que potenciar la lucha unitaria, dispersa los esfuerzos de las victimas en multitud de convocatorias que no contribuyen a concretar los objetivos políticos de sus organizaciones.

Todo este panorama se da en medio de un país que no supera el conflicto, y, por el contrario, tiende a prolongarse e intensificarse, no solo por la persistencia de los factores que lo generaron , sino por la existencia de múltiples factores que lo agudizan como la presencia persistente del narcotráfico y más recientemente, la instalación de 7 bases norteamericanas en territorio colombiano, lo que sin duda se va a traducir en más víctimas, con las cuales habrá necesidad de intensificar el trabajo para la exigibilidad de sus derechos.

Lo que queda, es insistir en asociar la particularidad de las reivindicaciones de las víctimas, con las propuestas políticas que permitan poner fin al conflicto colombianos, por supuesto esta tarea solo se lograr mediante la potenciación de la organización y con ella el aumento de la movilización en procura de los derechos de las víctimas.

Es hora de transnacionalizar la solidaridad y la organización de las víctimas, que se contraponga al patrón de transnacionalización de mercados que pretende imponerse a los pueblos, atentando contra la identidad cultural e histórica, así como con la dignidad humana. La transnacionalización que se propone debe juntar las identidades de las victimas de modelo de desarrollo económico, pero también los anhelos de construir una patria latinoamericano tal como lo propusiera Simón Bolívar hace mas de doscientos años.

Septiembre 23 de 2009.

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