HACIA UNA POLITICA DE ATENCION A DESPLAZADOS DEL PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO


 por Ivan Cardenas

El fenómeno del desplazamiento no es nuevo para la militancia del Partido Comunista Colombiano,  en la última etapa a partir de 1985 el se ha convertido en una situación permanente,  tras la persecución y guerra sucia desatada contra el Partido Comunista y la Unión Patriótica.  Sin embargo,  a pesar de los años,  el desplazamiento ha cambiado de modalidades,  siendo el inicio del período un acontecimiento selectivo que afectaba esporádicamente a algunos dirigentes y militantes,   hoy se convirtió en un torrente que de manera cotidiana afecta a centenares de nuestros militantes, a tal punto   que en muchas ocasiones.  Ha afectado poblaciones completas,  el Partido Comunita no ha apropiado una política clara que permita atender de manera eficaz esta apremiante situación que afecta de manera sensible a la militancia del Partido Comunista Colombiano. 

Hoy el número de desplazados al interior del Partido,  ha desbordado por completo la estructura partidista,  nuestra capacidad de atender de manera adecuada y solidaria a nuestros compañeros,  este documento busca llamar la atención sobre este fenómeno y trazar directrices para afrontarlo. 

Rescatar la solidaridad
Los esfuerzos no han sido suficientes

La solidaridad es sin duda uno de nuestros principios fundantes,  por tanto ella debe ser permanente y desarrollada en todas las estructuras partidarias,  en el caso del desplazamiento,   nuestros compañeros la requieren en abrigo,  alimento,  salubridad y especialmente apoyo político;  por tanto es desde las células donde debemos impulsar la solidaridad con nuestros militantes. 

Actuar en la prevención

Es la tarea de todo el Partido,  actuar en la prevención y preparación para afrontar el desplazamiento,   en todo caso se trata de ilustrar a la militancia,  sobre la manera de proceder en caso de encontrarse en esta situación,  aquí las direcciones regionales deben jugar un rol importante. 

Tal como hoy se presentan las cosas con un desmonte en la práctica de la Ley 387 de 1997 y sus decretos reglamentarios y la política del gobierno de Álvaro Uribe de imponer un retorno sin garantías,  vale la pena impulsar la resistencia especialmente en comunidades donde se presenta el fenómeno. 



Dignidad y reconstrucción

Una vez los compañeros se encuentran desplazados,  nuestra orientación debe ser valorando el caso de seguridad,  acudir a la Red de Solidaridad Social a presentar declaración,  ésta declaración es el inicio APRA poder exigir la atención del Estado por la condición de desplazado. 

El Partido debe orientar a su militancia,  que este problema viene siendo desconocido por el Gobierno,  por tanto el reclamo de los derechos es parte de una lucha que implica retomar la organización y desde ella,  recuperando la militancia y con ella toda la tradición de lucha de las comunidades desplazadas y la misma formación como militantes y dirigentes para impulsar el restablecimiento de todos nuestros derechos. 

Por tanto,   la recuperación del tejido social de las víctimas de la violencia es tarea prioritaria en la que el Partido debe comprometerse política y solidariamente. 

Unidad,  lucha y retorno

Es importante orientar que la lucha de las comunidades no puede aislarse de otras que libra el pueblo colombiano,  por el contrario se exige la construcción de fuertes procesos de unidad con otras organizaciones des desplazados y con otras que luchan por defender las conquistas y derechos del pueblo colombiano. 

Desde la organización y la unidad,  es necesario impulsar la lucha por el restablecimiento de los derechos de las víctimas,  pero también la resistencia al ALCA,  la lucha por la soberanía,  la oposición al modelo neoliberal y la lucha por la solución política negociada. 

Una tarea fundamental para impulsar por la organización es el retorno con dignidad y garantías,  aquí se trata de exigir la participación de las víctimas en programas de retorno en donde el Gobierno y el Estado se comprometen en brindar condiciones de seguridad y el restablecimiento de condiciones para el desarrollo de las comunidades,  lo que implica inversión social y económica para las zonas afectadas por el fenómeno de la violencia. 

Denuncia

No partimos de cero

En esta tarea de fortalecer procesos organizativos,  no partimos de cero hay hoy un espectro importante para considerar,  desde  el cual debemos impulsar la lucha y confrontar al Gobierno por la responsabilidad que le compete en el fenómeno del desplazamiento. 

Entradas populares