domingo, 22 de enero de 2012

No solo son los Urabeños.

Por: Ivan Cardenas

Tras la manifestación de fuerza hecha por el grupo paramilitar los URABEÑOS, los primeros días del año 2012, después de haber sido dado de baja el máximo jefe,   los Urabeños se alzaron en un paro armado que afecto a varios municipios de los departamentos de Antioquia, choco, Córdoba, Sucre, Cesar y Magdalena  incluido algunos barrios de la ciudad de Medellín. 

El paro es una demostración contundente del poder de estos grupos, que lanzan el mensaje de control territorial justamente en departamento escogidos por el gobierno para la primera fase de la ley de victimas.
El Gobierno de Juan Manuel Santos, ha decidido tomar medidas para enfrentar esta denominada banda criminal.

Considerando importante las medidas de control policivo y judicial, que demuestra que cuando el Estado quiere si se puede realizar  acciones  contra estos grupos criminales, tal como lo vienen solicitando ONG´S y organizaciones de Derechos Humanos, en el país desde hace varios años.

Sin embargo es necesario recordarle al Gobierno Nacional, que el problema del paramilitarismo no se puede reducir a la decisión de enfrentar al grupo Los Urabeños, también el país esta a la espera de los anuncios  de desmontar grupos paramilitares como los Rastrojos, las Aguilar Negras, El ERPAC, los paisas, el Ejército Revolucionario Guevarista, entre otros; igualmente estas medidas deben incluir las acciones contundentes contra los miembros de la Fuerza Pública, políticos y empresas comprometidos en el apoyo y vinculación a estos grupos paramilitares.

Estas medidas, significaran un verdadero marco de garantías, para millares de victimas del accionar de estos grupos criminales, especialmente para rodear de tranquilidad  a los reclamantes de tierras que aplica de la Ley de Victimas aprobada el año pasado en el país. 

A manera de conclusión, se puede señalar que en Colombia el proyecto paramilitar continua intacto y hasta que el Estado no tome la decisión política de desmontarlo, y legislar para que este tipo de prácticas no queden en la impunidad, este continuara fortaleciendo el proyecto de consolidación sugerido en Ralito, que entre otras cosas, es funcional a la consolidación del modelo de desarrollo económico neoliberal.

Bogotá, 12 de enero de 2012