EL DERECHO DE LA PARTICIPACIÓN DE LAS VÍCTIMAS EN
MANOS DE UN OPERADOR LOGÍSTICO
Por: Alfonso Castillo
Miembro de la Mesa Nacional de Victimas Espacio
Transitorio
Presidente Nacional ANDAS.
Al día de hoy 4 de diciembre, la participación de las víctimas en la
implementación de la ley 1448/11, un año después de su entrada en vigencia es
un total fiasco. Más allá de un par de reuniones del plenario nacional de la
mesa de víctimas y una reunión del comité de gestión y trabajo, las garantías
de participación dependen de unos trámites burocráticos que exige la Unidad
Administrativa Reparación Integral a Víctimas y del operador logístico de
turno.
Estas dificultades del operador logístico, exigen “que toda solicitud
de actividad se tramite con cinco días hábiles” previos a la realización de la
misma, cada modificación que se haga sobre la misma, requiere de los nuevos
cinco días hábiles para su trámite. Como se ve, es demasiada paquidermia
institucional, para la cual las víctimas, sus organizaciones y sus
representantes no estamos preparados, ni suficientemente informados, ni con
mucho interés de aprender este procedimiento.
Por cuenta de este “enredo administrativo” no se han podido iniciar los
talleres departamentales para discutir el protocolo, tampoco se ha podido
reunir el comité de gestión y trabajo, por problemas de algunas nombres o
números de cédulas que no se han proporcionado, o cualquier cosa que sirva como
excusa para no cumplir, y que ahora, se atribuye como responsables a los
representantes de las mesas de victimas que no han enviado información clara,
precisa y oportuna, sin embargo todo esto no son más que excusas baladíes, que tratan
de ocultar un hecho inocultable: No existe la suficiente voluntad para
dinamizar este proceso.
Lo que queda claro, es que el operador logístico, no se ha podido
adecuar a los requerimientos de las víctimas, (porque no puede ser de otra
manera), así se demuestra por la incapacidad de estos operadores para realizar
una reunión de los 11 representantes del comité de gestión y trabajo, ni qué
decir del fiasco logístico que fue el segundo plenario de Medellín realizado el
21, 22 y 23 de noviembre, ni se diga lo
que ha mostrado en la incapacidad para realizar los talleres regionales de los 4 o 5 que estaban programados para la
última semana de noviembre y la primera semana de diciembre, no han podido
realizarse, en este sentido, vale la pena que la Unidad Administrativa
Reparación Integral a Víctimas piense en cambiar las condiciones y metodologías
de la logística para este tema del espacio transitorio y la discusión del
protocolo.
Este tema logístico, azuza nuestras preocupaciones en torno a la
discusión del protocolo de víctimas en las regiones, por cuanto el poco tiempo
que le queda a la discusión en la práctica, pues sólo se cuenta ahora para
estos 33 talleres con una semana de lo que queda de diciembre y 3 semanas en el
mes de enero - febrero del 2013 de acuerdo a un cronograma inicialmente aprobado
en el segundo plenario de Medellín.
Igualmente sobre este protocolo en las regiones, no se cuenta con una
metodología y una pedagogía adecuada al nivel de apropiación de los temas
sugeridos en el borrador de protocolo propuesto por la Unidad Administrativa
Reparación Integral de Víctimas, y si se continúa con la metrología presentada
por PARTNERS, hay que decir que ésta, no tiene las posibilidades de pleno
desarrollo en la regiónes, no se trata aquí de decir que los departamentos no
exista la capacidad de discusión y aporte, lo que queremos señalar es que esta
metodología, tal como se demostró en Medellin, requiere preparación previa,
información suficiente, conocimiento de los documentos y tal como están las
condiciones, éstas no existen para ese proceso.
Además, persiste la preocupación por las garantías de protección y
seguridad, como lo demuestra el asesinato el compañero Miller Angulo, miembro
de la mesa de víctimas del municipio de Tumaco y también como lo demuestran las
amenazas por parte de “Ejércitos Anti restitución” en las mesas de Valledupar,
Cali, Carmen de bolívar y el dpto. de Magdalena, entre otros, estas amenazas no
están teniendo el tramite adecuado para la protección a los líderes y
lideresas, lo que al final hará que en el mejor de los casos “tengamos un
protocolo bonito, y también, estamos seguros tendremos un ejército muy poderoso
para evitar que se cumpla este”.
Tal como están las cosas avanzamos en un modelo de participación que ha
demostrado su fracaso en el inmediato pasado, el cual consiste en convocar a
las víctimas, sin tiempo previo, ni la información adecuada y suficiente, sin
condiciones materiales, y de manera indiscriminada y por esta vía, no
contaremos con una herramienta de participación que quede bien hecha y lo
suficientemente discutida desde las mesas municipales y departamentales, a fin
de que sea bien entendida por las víctimas y sus organizaciones, para exigir
inmediatamente después su cumplimiento.
Más allá de la excusa de las exigencias del operador para brindar apoyo
logístico, existe la percepción de la insuficientes disposición institucional,
por brindar condiciones para que se desarrolle un buen proceso de discusión y
participación de las víctimas. Lo que va en contravía con los anuncios del alto
gobierno sobre los derechos de las víctimas: La participación al menos todavía
está en veremos.
Surge entonces una pregunta, para quienes tenemos responsabilidades de
representación en la mesa nacional de victimas espacio transitorio y
particularmente el comité de gestión y trabajo: Cuál es nuestro papel?, ¿será
acaso garantizar que el mecanismo funcione con o sin el apoyo que debe brindar
el estado?, Es nuestra responsabilidad garantizar que el sistema funcione como
un relojito, para que luego los funcionarios del gobierno, anden por allí vanagloriándose
y “sacando pecho” de cosas que no han hecho adecuadamente? Debemos demostrar
que sí somos capaces de cumplir con nuestras responsabilidades y cumplir a toda
costa, incluso haciendo sacrificios económicos con recursos que no tenemos para
garantizar que esto funcione?.
Lo que particularmente consideró
es nuestro compromiso, básicamente es fortalecer el proceso organizativo, articularnos
a nuestras bases y proponer desde allí una serie de tareas que tienen que ver
con:
Fortalecer los procesos organizativos de carácter democrático,
incluyente y deliberativo desde las bases, permitiendo que haya mejor
conocimiento de todo el proceso y de nuestros derechos y cómo hacerlos cumplir
Promover la capacitación, la cualificación de las víctimas en torno a
los derechos de las víctimas y los mecanismos de exigibilidad.
Articular nuestras en dinámicas organizativas para fortalecer la
capacidad incidencia con otros procesos y dinámicas que también avanzan en la
busca de derechos sociales como: Estudiantes, Campesinos, Indígenas, Afrodescendientes,
Mujeres.
Incluir el escenario de movilización política y popular como
herramienta de lucha permanente de nuestras organizaciones.
Elaborando propuestas y documentos de análisis sobre nuestra
problemática y derechos.
Nuestro papel en todo caso, es mejorar la comunicación con las mesas
departamentales y municipales de víctimas, con las organizaciones de los hechos
victimizantes, con las organizaciones de enfoque diferencial, allí tenemos un
gran desafío y tenemos que buscar los mecanismos para poderlo cumplir.
Nuestra tarea en la presente etapa es preparar concienzudamente una
buena argumentación que nos permita garantizar que en este proceso de discusión
del protocolo, las voces de las víctimas sean cabalmente recogidas,
particularmente la exigencia de que este sea un documento con fuerza de ley, es
decir un decreto reglamentario, que obligue a las instituciones a su
acatamiento.
Igualmente tenemos el desafío de preparar desde ahora una movilización
nacional exigiendo una verdadera reparación integral y paz con justicia social,
éste es un momento propicio para empezar a preparar una movilización hacia el
10 de junio del 2013, coincidiendo con el segundo año de la ley de víctimas,
para demostrarle a la sociedad Colombiana, que efectivamente esta ley más allá
de los anuncios de los medios de comunicación, no está permitiendo garantizar
el derecho la reparación, ni mucho menos el derecho la restitución.
Estas son las tareas en, en las cuales creó debemos comprometernos de
manera intensa, independientemente si existen o no las condiciones
institucionales para nuestro trabajo, para ello debemos apoyarnos en las organizaciones
de Derechos Humanos, no hacerle eco a un fraccionamiento con estas, ellas han
sido de siempre nuestros aliados y nuestros apoyos para precisamente posicionar
el tema de los derechos de las víctimas en la agenda política colombiana.
Estas son las tareas, no podemos distraernos, un buen protocolo para la
participación de las víctimas en los próximos años, debe ser el producto de
movilizar a las víctimas desde la base, en las regiones, en los municipios,
esto sí que tendía fuerza de ley y la capacidad de las víctimas para hacerlo
cumplir en cada uno los rincones del país.
Bogotá, 4 diciembre de 2012
compañeros todavía estamos creyendo que este Gobierno Neoliveral nos garantice la participacion a las Victimas cosa que nunca va a llegar,
ResponderEliminaresa anelada participacion no las tenemos que ganar es en las calle con la movilización, y la articulación con las regiones y los demás movimientos sociales del país no nos queda otra alternativa