Alfonso Castillo Garzon
Defensor de Derechos Humanos
Defensor de Derechos Humanos
Candidato, Unión Patriótica al concejo de Bogota
ABRAZATON Y BESATON #EsPorBogota
No deja uno de sorprenderse ante las salidas medievales
del señor inquisidor Alejandro Ordoñez, sumar reciente hazaña de corte fascista
es la idea de “Prohibir” las
demostraciones de afecto de los jóvenes en los colegios. Todo un despropósito
cuando la sociedad y en especial los jóvenes necesitan más demostraciones de
afecto y de cariño, que seguramente el señor inquisidor Ordoñez hace años no
recibe o por lo menos no públicamente.
Pero mas allá de la
“sorpresa” que pueda causar la petición, fuera de todo contexto, vale la
pena señalar que esta manifestación deja al menos ver dos cosas: Primera. El
comportamiento de este funcionario, va en contravía de la construcción de la
paz democrática e incluyente que este país anhela e intenta construir desde las
organizaciones sociales y populares a lo largo y ancho del país.
Segundo. Estos pronunciamientos ocultan o distraen la
atención sobre el papel de la procuraduría que en lugar de aprovechar el
gigantesco aparato burocrático para enfrentar y sancionar toda la corrupción
que corroe este país y la impunidad que se pavonea negando a los ciudadanos y
ciudadanas el derecho a conocer la verdad que explica el conflicto armado
colombiano. En cambio ha utilizado la institución para lanzar cruzadas morales
y dogmaticas para perseguir todo lo que le parezca contrario a sus convicciones
religiosas. Por ello persigue las ideas de izquierda, como también se ha opuesto al matrimonio y adopción de
parejas del mismo sexo. Hoy la emprende contra los jóvenes como si ellos no tuvieran problemas graves como los que se
conocieron la semana pasada, en el que jóvenes de colegios de Bogotá, elaboran
y consumen sustancias toxicas hasta el límite de la muerte. Este tipo de
problemas ameritaría una evaluación a fondo de la ejecución de programas de
prevención al consumo de SPA o de situaciones del embarazo entre adolescentes, niños y niñas, donde de seguro se despilfarran los recursos públicos y los
resultados evidencian el fracaso de los mismos.
No señor inquisidor Ordoñez. Lo que el país necesita es
derrotar la práctica política de prohibir las libertades, ello nos condujo,
junto con un modelo económico egoísta y
expoliador, a la guerra que hoy procuramos en la lucha, acabar definitivamente.
Los jóvenes necesitan libertad para soñar, amar y
expresarse libremente, y que su personalidad se desarrolle plenamente en
ambientes laicos y democráticos. Los jóvenes necesitan más colegios, educación pública
gratuita y de buena calidad y la sanción efectiva a militares que siguen
secuestrando jóvenes en barrios populares, para llevarlos como carne de cañón a
una guerra que no es su guerra.
Señor inquisidor Ordoñez si no es capaz de soportar esta
realidad renuncie!!!!!

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