NUEVA PROVOCACIÓN GUERRERISTA AL PROCESO DE DIÁLOGOS



Exigimos reanudar los diálogos ya¡, y suscribir un acuerdo de desescalamineto
Por: Alfonso Castillo Garzón
Defensor de Derechos Humanos
Hojasuelta0@gmail.com


Con mucha preocupación, asistimos a la errónea y precipitada decisión del gobierno en la noche del domingo 16 de noviembre, de suspender los diálogos de paz que se adelantan desde hace dos años con la guerrilla de las FARC EP en la Habana Cuba, decisión que se toma por la captura por parte de presuntos guerrilleros y en hechos cada vez más confusos del General Rubén Darío Álzate Mora, un cabo, así como, una abogada vincula a las Fuerzas Militares.

Sorprende la decisión del gobierno, porque está claro que el proceso se adelanta en medio del conflicto, así lo han acordado las partes desde el inicio del mismo, por esta razón las propias Fuerzas Militares han recibido la orden de “arreciar contra los guerrilleros”, al tiempo que se han intensificado todo tipo de operativos militares, en los que se desarrollan bombardeos que han afectado incluso a la población civil. Ante estos operativos intensos por cierto, no se han escuchado las voces de los sectores de la ultraderecha para que se suspenda los diálogos, quizá porque en una parte importante de los sectores dominantes colombianos, persiste el sueño de derrotar militarmente a la insurgencia Colombiana.

La actitud belicosa de parte de distintos sectores de las clases dominantes, ha impedido ver los gestos unilaterales de la guerrilla que durante los dos años del proceso ha declarado cese bilateral del fuego en cinco ocasiones, así como procesos de devolución de personas retenidas por esta insurgencia.

Lo que pasa, es que no se le puede pedir a las FARC EP, que se comporten como si ya hubiesen suscrito un acuerdo de terminación del conflicto, eso es justamente lo que se discute en la Habana, la reglas pactadas son negociar en medio de la guerra, y ella es una condición dolorosa, que por supuesto debe cambiarse en acuerdos de las partes.

Esta situación, debe determinar con la aclaración de las condiciones en las que fue retenido el General Álzate, por supuesto exigir a quienes lo tengan, el respeto de su vida y la pronta entrega de él y sus acompañantes. Pero más allá de esta situación es urgente que tanto la guerrilla, como el gobierno de Juan Manuel Santos escuchen el clamor de millones de colombianos para considerar un acuerdo de tregua bilateral, o a un acuerdo de desescalonar el conflicto, el cual es perfectamente posible sí están cierto, que los diálogos en la Habana han avanzado tanto como lo han mencionado las partes, lo justo y consecuente para los colombianos es avanzar en un proceso que procure cada día menos dolor, menos muertes y menos hechos de guerra.

Exigir al gobierno de Juan Manuel Santos, reanudar de manera inmediata el proceso de diálogos que se adelanta con la guerrilla de las FARC-EP, así como concretar el inicio de los diálogos con el Ejército Liberación Nacional y avanzar en el mismo proceso con el Ejército Popular de Liberación.

También exigir al Presidente Juan Manuel Santos que consecuente con el mandato recibido del pueblo colombiano el día 15 de junio en las elecciones de segunda vuelta que permitieron su reelección cerrar el paso actitudes guerreristas que van en contravía de los avances de los diálogos de paz, lo consecuente es exigir la renuncia del ministro de la defensa Juan Carlos Pinzón.

Por otra parte es necesario exhortar al pueblo colombiano y a sus organizaciones a continuar movilizándose, exigiendo a las partes no levantarse de la mesa hasta no lograr un acuerdo de terminación del conflicto.

Bogotá 18 de noviembre de 2014


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