lunes, 16 de noviembre de 2015

Bogotá un caos?



…En todo caso Medellín es por la amabilidad de su gente una ciudad para volver

Tras muchos meses sin salir de Bogotá en cumplimiento de intensas tareas políticas, he tenido la posibilidad ahora de viajar a Medellín, como asistente de la VII conferencia de la CLACSO que por cierto ofreció un interesante panorama de conferencias sobre la democracia, la justicia social y el proceso de paz, del que haremos un comentario próximamente.

Ya en Medellín y pensando en la ciudad que se presenta como una “paraíso”, si se compara con la propaganda negra qué se hace sobre la imagen de Bogotá como un caos, según desinforman todos los días los canales Caracol y RCN, sin embargo al transitar por las calles principales de la capital de la eterna primavera, uno se va dando cuenta que tal imaginario de ciudad moderna no ha resuelto sus problemas de movilidad, ello sólo existe en la propaganda de sus gobernantes y que reproducen sin crítica alguna los grandes medios, motivados por su visceral al odio por el proyecto de gobernabilidad izquierda que estaba desarrollándose en Bogotá en la última década. Lo que hizo que lo que primará fuese la desinformación y la falta de objetividad a la hora de comentar la real situación de la capital de la república.

La realidad de las calles y la movilidad en Medellín, no dista mucho de lo que sucede en Bogotá, Cali,  Bucaramanga,  Cartagena o Barranquilla, la congestión en las vías y los trancones son colosales y te encuentras con decenas de obras en las vías lo que hacen más caótica la circulación.

Medellín,  como las principales ciudades del país tienen más vehículos que vías y a pesar de contar desde hace más de 20 años con dos líneas del metro y cables aéreos, tiene el mismo problema de las grandes ciudades, su sistema de transporte masivo es desordenado costoso y siendo un modelo de intereses privados, no es integral, lo que al final redunda como en Bogotá, en pérdida de mucho tiempo para que los ciudadanos se trasladan de un lugar a otro.

Sin duda la diferencia entre Bogotá y Medellín la marca su maravilloso clima qué provoca caminar por sus calles y sentir la brisa que llega al valle por sus montañas, sin embargo igual que en otras ciudades no es posible ocultar el temor que genera los graves problemas de inseguridad, que amenazan de ser víctima dé atraco o raponazo en  una  de sus múltiples modalidades.

En fin una única conclusión, la movilidad en la ciudades colombianas es caótica más allá si es gobernado por la derecha o por la izquierda, y esto se debe a una histórica ausencia de planeación de la ciudad para la gente, se ha planeado en función del mercado de los intereses del capital, se ha favorecido la compra del vehículo particular y los intereses de empresas privadas qué transporte. No existe en ninguna parte una potente empresa estatal de transporte público masivo y como si fuera poco los gobernantes han actuado sin visión de futuro,  y sin audacia para la construcción del metro.

Ahora en Bogotá de nuevo y ante la llegada el alcalde neoliberal, se piensa deshacer el camino andado por la izquierda y la ciudad otra vez con Peñaloza va a descartar la construcción de líneas del metro, proponiendo alegremente dilatar con nuevos estudios y nuevos diseños, la que debía ser la primera decisión, contratar la construcción del metro que está diseñado y cuenta con los suficientes estudios, esta decisión de seguro le costará muchos recursos a la ciudad pero sobre todo va a significar la pérdida de oportunidad de construir por fin el metro que la ciudad necesita para mejorar su movilidad, continuaremos llenando las calles de la ciudad con buses contaminantes que como se ha demostrado en los últimos años se trata un sistema que colapso y que no resuelve los problemas de un transporte amable para los ciudadanos.

Lo que viene es la organización y movilización de los ciudadanos para exigir al gobernante mayor compromiso con la solución pronta que los problemas de movilidad, que pasan entre otros por la creación de un sistema integral de transporte público masivo con la construcción de 2  o más líneas del metro, mejorando el servicio el Transmilenio mantenimiento un sistema de buses integrados y complementarios y muchas ciclo-rutas, y por supuesto un eficaz servicio de taxis

Los ciudadanos y ciudadanas de Bogotá debemos preparar las organizaciones para exigirle al nuevo gobernante que se respeten las conquistas sociales que la ciudad tiene y se fortalezca a través de medidas públicas todas las acciones que permitan solucionar problemas pre existentes en la capital de la república.


Medellín 2 de noviembre de 2015