Ni Silencio, Ni antorchas, solamente Extraordinaria!!!!!

…. La juventud devolviendo la esperanza¡¡¡

Alfonso Castillo Garzon
Defensor de Derechos Humanos
+57 3102125193
twitter:@castilloalfo
skipe: hojasuelta1

…Estábamos todos con el alma apagada, los resultados del plebiscito del 2 de octubre, habían lanzado un baldado de agua fría sobre nuestra ilusión de empezar a poner fin a la larga y dolorosa guerra en que se encuentra sumergida  la sociedad Colombiana. Escuchamos voces de tristeza y rabia, al no poder comprender los obtusos resultados, de un país que parecía  negarle una oportunidad a la ventana de paz que abrían los acuerdos de paz.

Pero, de nuevo como tantas veces la juventud, el estudiantado, salió como  “Bálsamo Espiritual” de la sociedad y nos empezó a devolver el aliento.

Desde el propio lunes de resaca y sinsabor, empezaron a circular las convocatorias universitarias a la marcha del silencio y con antorchas,  que se realizaría el miércoles 5 de octubre a las 5 p.m.  en Bogotá, así como en otras ciudades. La convocatoria tomo fuerza y fue recibiendo respaldo de muchas partes, que sentían que la movilización y la calle, eran el lugar para expresar la indignación y así fue. Desde muy temprano en las universidades de Bogotá, se fue prendiendo un ambiente de entusiasmo y alegría, que solo pueden los y las jóvenes, las calles se fueron llenando de blanco de todos los colores, ya en la tarde, las calles alrededor de las universidades capitalinas eran ríos humanos, de jóvenes y ciudadanía que se entusiasmó pronto, en marchas que se animaban frente a un interés común, Detener la Guerra¡¡¡

Ya para las 5 de la tarde la carrera séptima en el  planetario, era un lugar repleto de personas, que contrariando el silencio, gritaban y cantaban en contra de la guerra, exigiendo continuidad al proceso de paz, respeto a los acuerdos, dialogo ya con el ELN, mantener el cese al fuego, y una consigna común que señalaba a Álvaro Uribe, como responsable de la actual crisis del proceso.

Más allá del relato, está la imagen de miles y miles de voces que trasmitían aliento y esperanza, era la juventud en las calles expresándose, como reserva ética y moral del país, la juventud que no distingue partidos, ni sexo, ni religión, la juventud que anhela vivir en un país sin guerra, sin políticos corruptos.  La juventud que contagio al país y le devolvió el ánimo, para seguir luchando, la juventud que lleno las calles de optimismo y vitalizo la idea, que la paz se construye  en la lucha, sin politiqueros egoístas y calculadores, que prefieren su interés personal, al más alto interés del país, la juventud, capaz de mostrar que no hace falta, ni Caracol, ni RCN, para llevar al pueblo, a la conquista de su derecho a la paz.

La juventud una y mil veces, mil y mil gracias  y decir con Mercedes Sosa.“ Que Vivan los Estudiantes”.


Bogota, 6 de octubre de 2016





Entradas populares