UNION PATRIOTICA UN EQUIPO PARA LA PAZ Y BOGOTA DEMOCRATICA

Equipo de AIDA AVELLA y la UP, para la reconstrucción de la esperanza y la ampliación de escenarios políticos para la izquierda en Bogotá

Por: Alfonso Castillo Garzon


Faltando 8 meses para las elecciones territoriales de 2015, conviene insistir sobre cuál debe ser la postura y actividad del PCC y la UP, respecto a nuestro compromiso con el  impulso de la campaña electoral, que permita lograr los objetivos propuestos:  1) Defender y llenar de pueblo el proceso de dialogo, para poner fin al conflicto armado 2) Defender y ampliar los espacios de gobernabilidad de la izquierda y contener  las pretensiones de la derecha por “barrer” y borrar a la izquierda en Bogotá, 3). Reconstruir la UP en forma dinámica como fuerza social y política en Bogotá. 4) Elegir concejales y ediles, comprometidos con un proyecto ético, social y político al servicio de los derechos del pueblo.

Esta  campaña esta caracterizada en lo fundamental por la incertidumbre que provocan: a) Los desarrollos de la reforma política b). También las evoluciones políticas del proceso de diálogos con las insurgencias. c) Las indefiniciones y complejidades derivadas del debate interno en el Polo, con ocasión del congreso de ese partido, e igualmente la dispersión que causan los 3 precandidatos de los progresistas a la alcaldía de Bogotá.

Sin embargo y a pesar de las incertidumbres políticas, la UP –PCC, no puede paralizar o disminuir la intensidad de su trabajo político-electoral, por lo contrario habiendo iniciado el proceso al determinar precandidaturas al menos al interior del PCC Bogotá, y definidos unos criterios para escogencia democrática de candidaturas de UP en las 20 localidades de Bogotá, con lo cual se constituye un equipo de trabajo con los 4 precandidatos al concejo y al menos 20  candidaturas a la JAL. Se trata de un grupo de lideresas y liderazgos, que combinen experiencia, juventud y acumulado de lucha en diversos sectores sociales de la ciudad, hombres y mujeres que recogen interpretan tanto dinámicas sectorial, territorial y diversidades.

Este equipo debe fortalecerse, abriendo la convocatoria desde la UP para presentar listas unitarias al concejo de Bogotá y las JAL, que incluyan liderazgos populares y sociales, no solo de la izquierda, sino de organizaciones con claro compromiso por la lucha social y política en la ciudad, que contribuya a transformaciones concretas de la problemática de las comunidades a lo largo y ancho de la ciudad. Este ejercicio supone de nuestros dirigentes en las localidades y en la junta distrital DE la UP mucha iniciativa y apertura para conversar y propiciar encuentros con los procesos comunitarios de jóvenes, mujeres, ambientalistas, animalistas, LGBTI, comunales y sectores políticos alternativos.
Con este equipo, la UP y su campaña electoral debe motivarse el fortalecimiento Frente Amplio  por la Paz, que logre desarrollar una mejor pedagogía de Paz, que haga posible que la ciudadanía apropie los desarrollos de las conversaciones de Paz y logre mayor movilización ciudadana en torno del proceso, la declaración de cese bilateral de hostilidades y apoyo a un eventual proceso de constituyente para refrendar los acuerdos con la insurgencia.

Igualmente, este equipo debe actuar de manera decidida para organizar a las comunidades ante la crisis económica que se presenta con la agudización de la crisis del capitalismo mundial, a propósito de la caída de los precios del petróleo y la crisis del modelo neoliberal, que sin duda las clases dominantes trataran de resolver, disminuyendo los programa sociales, y aumentando la tributación a los sectores de trabajadores, al tiempo que ha sido mezquina a la hora de aumentar el salario mínimo.
Al tiempo este equipo, debe prepararse frente al debate de la ciudad en que vivimos y la que proponemos. Allí hay una discusión urgente como necesaria, sobre el significado de 12 años de gobierno con matices y discursos democráticos y de izquierda, indistintamente de los desarrollos de este debate, hoy es necesario unificar posturas alrededor de las tesis que no dejan duda, estos doce años han permitido logros y avances en el desarrollo de políticas sociales, en temas como educación, derecho al agua, las evidentes mejoras en la implementación de política pública de atención a víctimas, inclusión social, defensa de lo publico, al menos en el tema de la TV pública, servicios públicos, las basuras y aun algunos aspecto estructurales del POS, el cual ha molestado tanto a la Derecha y Ultraderecha que tienen intereses estratégicos y de clase para la capital del país.

La ciudad tiene graves problemas en movilidad, seguridad ciudadana, presencia de grupos paramilitares, empleo, y aun el modelo de  “ciudad administrada para servir a la implementación del modelo económico neoliberal”, como es el caso de la renovación urbana que se impone desde el gobierno nacional, o el  control inmobiliario de la derecha para negarse a la consolidación de una ciudad democrática.

Con todos los desafíos nuestro papel no debe ser otro que salir a conformar equipos de UP en barrios, localidades, sectores sociales y con ello convocar espacios unitarios para la búsqueda de nuevos escenarios de lucha social y popular.

Estamos en campaña, pero esta no es exclusivamente para buscar votos, es en lo fundamental para organizar movilizar y construir escenarios de poder popular. Esta campaña sin arrogancias ni prepotencias, es abierta, flexible, incluyente, pero no es ingenua. En este sentido la manera de posicionar a la UP en el imaginario de la ciudadanía es estrechando el vínculo con lo territorial/ sectorial. Es probable que si nos tocase ir solo a la UP a las elecciones, lo cual sería el peor escenario posible, y que no obtengamos el umbral anti democrático, pero esta realidad no nos debe amilanar, faltan ocho meses de trabajo que de manera sistemática, con trabajo popular, propuestas unificadas con la gente y la solución a sus problemas, lograremos multiplicar nuestros resultados electorales y si con ello podemos integrar una lista con otros sectores políticos y sociales, de seguro conquistaremos muchos escaños en el concejo y JALs de la ciudad.

No es tiempo de desesperanzas, ni fatalismos, es tiempo de seguir trabajando con mayor planificación y coordinación, con mejor sentido unitario, nuestra actitud en este momento no puede ser vacilante o expectante, debemos tomar la iniciativa y superar la incertidumbre.


Bogotá, 3 de febrero 2015.

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