LAS RAZONES PARA MOVILIZARNOS Y PREPARAR UN POTENTE PARO CÍVICO

                                                                                       Alfonso Castillo Garzón
Defensor de Derechos Humanos
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Cada día en el país es menos difícil explicarles a las comunidades que existen razones suficientes para impulsar una fuerte y combativa movilización popular. En primer lugar está el alza generalizada de los alimentos, está disfrazada en un debate entablado entre FENALCO y el ministro de agricultura, en el que unos y otros se responsabilizan por esta crisis que finalmente sólo perjudica el pueblo colombiano.

En segundo lugar toda la crisis generada por la escasez de agua, aparentemente por el fenómeno del niño, pero que seguramente también se explica porque ella está siendo acaparada y usada por los grandes gremios económicos, en espacial para la explotación minera. Por esta razón las élites impulsan una política de ahorro del agua, mientras  hay más de 350 municipios en el país afectado racionamiento de agua. En todo caso falta información suficiente para que las comunidades entiendan esta complejidad, mientras el gobierno permite que las grandes transnacionales especialmente las vinculadas a la minería o a la producción agroindustrial, tomen medidas reales que permitan solucionar el abastecimiento de agua a las comunidades, y comprometa al gobierno con soluciones reales para la construcción de acueductos en todo el territorio nacional.

En tercer lugar la crisis de los precios del petróleo, frente a la cual las comunidades no se explican porque ante la baja de los precios, que actualmente se sitúa en unos 25 – 30 dólares el barril, la disminución del precio del valor de los combustibles en nuestro país al contrario sigue  aumentando, y consecuentemente aumentan los precios de los transportes, como recientemente ha sucedido en Bogotá con el aumento el valor de la tarifa de Transmilenio.

En cuarto lugar, el ambiente que se viene generando para justificar el aumento de los impuestos con un anuncio de reforma estructural del gobierno que solamente está orientada a  aumentar la carga tributaria a los trabajadores y los sectores populares, mientras se favorece los intereses de los grandes grupos económicos y no se afecta el patrimonio de los poderosos de este país.

En quinto lugar, la manipulación que el gobierno nacional y medios de comunicación viene haciendo del proceso de refrendación de los acuerdos de La Habana, alejando al pueblo colombiano de la participación en las reformas institucionales que necesita con urgencia el país para aclimatar la paz duradera y estable.

Sexto también para el caso de Bogotá, existen decenas de razones que facilitan y propician la organización y la movilización de las comunidades en defensa de los programas sociales establecidos en los últimos años, así como la protección del medio ambiente, Igualmente la exigencia para que se impulse con más celeridad la construcción de la primera línea de metro, según los diseños ya aprobados, el mejoramiento del sistema de transporte que fue una de las promesas que se hicieron y como ya se ha visto nada hay en desarrollo de esto, igualmente es necesario oponer una fuerte resistencia ciudadana a la pretensión de vender la ETB, con el argumento falaz, de ser una empresa que nos es rentable, cuando en realidad se trata de la empresa de telecomunicaciones mas solida del país,  la cual aporta presupuesto de inversión para la ciudad.

Séptimo, como si fuese poco  los recientes escándalos de corrupción a las más altos esferas del Estado colombiano dejan la preocupación ante la ciudadanía  de la necesidad de impulsar transformaciones a fondo que renueven el compromiso ético de los gobernantes con su pueblo, los más recientes escándalos que comprometen tanto la fiscalía, a la defensoría del pueblo, a las Cortes constitucional y suprema,  como la Policía Nacional y la fuerza pública. En general frente a estas prácticas delictivas, urge una importante movilización del pueblo colombiano en Procura de transformaciones a partir  procesos constituyentes que permitan la edificación de una nueva sociedad y un nuevo estado  consecuente con la paz la justicia social la democracia y el bien común.

Estas son algunas de las razones que justifican al pueblo colombiano empieza a preparar de  forma organizada y coordinada la realización de un paro nacional que convoca los más diversos sectores de la sociedad colombiana para llamar la atención de las autoridades nacionales, así como de la comunidad internacional, sobre la necesidad de transformaciones verdaderas en la estructura social-económica y política del país, Sí de lo que se trata es de construir una paz duradera y estable, este paro debe tener una contundente expresión de la calle, con la gente en la lucha movilizándose, expresando su inconformidad y planteando alternativas de gobernabilidad  populares y democráticas, así pues no existe ninguna razón  que niegue la necesidad de impulsar el paro nacional  el cual tiene su primera convocatoria el próximo 17 de marzo en todo el país.

Bogota 5 de marzo de 2016


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