CARTA ABIERTA A DIRIGENTES DE ANDAS


CARTA ABIERTA A DIRIGENTES DE ANDAS

El gobierno de AUV vive, el que sin duda puede señalarse como el momento de mayor fragilidad de su prolongado mandato, incluso a pesar del alto nivel de popularidad señalado en las encuestas.  Esta crisis se deriva de los escándalos de la parapolitica que está llevando a amigos y compadres del Presidente a la cárcel, a demás de ello, la insistente intención del gobierno, de rodear de garantías y beneficios a jefes paramilitares, constituyendo una descarada y aberrante impunidad, a derivado en pérdida de respaldo al gobierno por parte de la comunidad internacional.

De otra parte la aguda crisis económica que golpea sectores populares y capas medias, la entrega de la riqueza nacional a transnacionales y las imposiciones del FMI y BM en materia tributaria y laboral, que se expresan en el plan nacional de desarrollo y el proyecto de ley de transferencias, han volcado a las calles a centenares de miles de manifestantes, entre estudiantes, trabajadores y comunidades a exigir la renuncia del gobierno y si cambio por considerarlos ilegítimos.

Ante esta situación de creciente movilización y protesta que en el solo mes de mayo ha significado al menos cuatro gigantescas movilizaciones nacionales, vale la pena preguntarnos ¿donde están los desplazados, sus organizaciones y sus dirigentes?

Si bien es cierto, algunos desplazados han estado allí en la protesta, su número no se compadece ni con la magnitud de su propia tragedia, ni con el mismo número de organizaciones que de hecho existen, ni mucho menos con la respuesta de los desplazados cuando se citan talleres y jornadas por parte de ONGs a cambio de insignificantes y efímeras prebendas económicas.

Este hecho debe obligarnos a reflexionar y hasta donde sea necesario a replantear nuestra forma de trabajo con las víctimas, esto al menos entre organizaciones orientadas con conciencia de clase y enfoque de Derechos Humanos.

Lo que hace falta es fortalecer la formación para la comprensión de los fenómenos y la apropiación y fortalecimiento de la organización que exige y demanda el cumplimiento de los Derechos Humanos.

Igualmente, hay que enfrentar el estilo paternalista y asistencial, promovido por algunas ONGs, entre otros para diezmar la capacidad de movilización y lucha.

Es urgente recuperar el carácter movilizador y reivindicativo y político de nuestra organización, es perentorio discutir sobre el real compromiso con la CND y el MOVICE, estas plataformas no pueden ser propuestas formales, deben ser escenarios de articulación de la lucha por los derechos de Verdad, Justicia y Reparación Integral, como garantía de no repetición.

Por último las calles deben ser el escenario para que los desplazados y las víctimas, se llenen de gritos exigiendo la renuncia de Uribe y su banda, y la instauración de un gobierno democrático y popular.


Por: Ivan Cardenas

Entradas populares